Mi blog de rarezas, lo que me pasa, lo que veo, lo que leo,
lo que escribo, lo que sueño, lo que pienso,
lo que siento, lo que hay, lo que me gusta y lo que no,
pero sobre todo mi amor por mi hijo,
entre miles de chifladuras más!

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miércoles, 3 de octubre de 2012

Otro cumpleaños.


Sí, ya sé, el 23 de Septiembre fue hace más de una semana, pero supongo que en algún momento tenía que hacer alguna mención acerca de ello… o este blog habría dejado de cumplir su cometido.

En fin, he de mencionar que un par de semanas antes de cumplir 24 (sí, ya tengo 24… soy vieja…snif snif) me entró un pánico medio raro y no quería que llegara el día (¿no podía ocurrir el apocalipsis antes del 23?). Pero inevitablemente tuvo que llegar y yo tuve que abrir los ojos y darme cuenta de lo mucho que he cambiado, pero que de igual forma sigo siendo yo, sólo que un poco mayor.

Y no, no fue un mal cumpleaños, al contrario, he notado que cada año me la paso mejor que el anterior. Por azares del destino cumpleañero tuve broncas en el trabajo y aproveché para pasar el día con el amor de mi vida (mi pequeño vampiro, ¿cómo no?) y por la noche, pues no podían faltar mis vicios: drogas, sexo y rock and roll, jajaja. Bueno, no tanto así, pero sí muy parecido. Redescubrí algo que pude haber dado por perdido y que quizás (sólo quizás) venga a representar una nueva ilusión. Y mi auto-regalo… ¡¡ver a Bunbury en vivo y a todo color!! ¿Qué más podía pedir?

A final de cuentas, con los años he adquirido defectos y virtudes, he aprendido y he olvidado, me he convertido más en mí misma y eso sí lo puedo celebrar. Salud!!!

Oh, y para no romper la tradición, una rolita muy ad hoc en la que, por cierto, si se ven los años que han pasado...

martes, 12 de junio de 2012

“Y si el mar se convirtiera en aguardiente…


…en él me ahogara para morirme borracho” Oh sí, aunque yo preferiría que fuera chela o, en su defecto, tequila. Nunca me he embriagado con aguardiente, es más creo que en mi vida lo he probado.

Bueno, pues hoy salió el nuevo video de mi Bunbury-amor, titulado El Solitario (Diario de un Borracho). Y hay distintas cuestiones con esto. Para empezar es una canción que recuerdo desde que tengo uso de razón, y todo gracias a mi madre. Que ojo, que la recuerde no significa que me gustara, realmente es del tipo de música que jamás me fascinó, y ya por el mero hecho de pertenecer a ese género pues estaba muy pero que muy lejos de venir a caer a mi lista de reproducción.

Ahora Enrique viene a realizar este cover raro que me deja un sabor agridulce. Principalmente porque los arreglos musicales no son tan sorprendentes y ese querer ‘refrescar’ la rola pero sin borrarle la esencia, pues lamento decir que (por lo menos en mi opinión) no resultó tan, tan bien. Aunque claro, huelga decir que me gusta cómo la canta, su voz y su forma de interpretar son únicas con la canción que sea.

En cuanto al video, pues él siempre ha tenido esa fijación por las calaveras y en todos los videos de su último disco aparecen; pero en el que hoy nos ocupa… carajo, ¿o soy muy obtusa o qué? Porque de plano no más no entendí la relación entre las imágenes y la letra de la rola. Quizá es que el punto es ese, que no tenga nada que ver, pero pues pudieron meterle algo más interesante ¿qué no?

Y pues sí, aunque viejo, el Licenciado Cantinas sigue siendo guapo (¿o sólo a mi me lo parece?, jajaja). Total, yo insisto que después de haberse consagrado por tantos años a hacer un trabajo que lo ha puesto donde está, pues que haga lo que se le de la gana…

viernes, 8 de junio de 2012

Líos y distracciones.



Llevo meses diciendo que no voy a abandonar, pero parece ser que mi apatía es más grande. Además me he metido en tantos rollos últimamente que por lo general me paso la vida viendo cómo deshacer mis enredos… y termino más enredada. Pero al final lo que tiene solución se solucionará, y lo que no, pues bueno, ¿para qué cansarse si no se hallará ninguna?

¿Una rola? Pues esta me gusta desde la primera vez que la oí… es curioso que hasta hoy venga a cobrar sentido.

“Ella me dijo que no, la decepcioné, no lo hice nada bien, no consigo aprender, soy como un animal extraño devorándote. […] no es posible el amor como una destrucción. […] Por estar en cualquier parte salvo aquí fui un turista de la belleza, las cosas que uno hace para vivir y no perder la cabeza…”



Nota: el “nuevo look” de esta cosa no me gusta, me siento rara con este blogger tan diferente.

jueves, 26 de enero de 2012

De Bunbury y las cantinas.


Hace poco más de un mes que salió a la venta el más reciente trabajo de mi adorado Enrique, titulado Licenciado Cantinas. Con un formato más bien rústico y ningún tema original, pero eso sí, con su estilo tan propio dominando en todos y cada uno de los temas.

El primer sencillo, Ódiame, es simplemente la muestra del rumbo que llevan el resto de las canciones, tan populares de este lado del mundo, como él mismo dice; tan de cantina, como quiere hacer ver el disco. Para ello, basta con la descripción que nos asalta al abrir el disco, y que dice así:

Extraído de la cosecha musical latinoamericana, Licenciado Cantinas es un tributo a la lírica popular destilada con maestría por Enrique Bunbury, ofreciéndonos un producto reposado y madurado interpretando a autores legendarios que añejan el sabor de la historia, el verdadero sabor a cantina que degusta el amor, el abandono, la perdición, el alcohol, la redención y la muerte.

Cual tequila ¿no?, jaja. Como buena amante y gran fanática de este hombre, me he imbuido del disco hasta el cansancio, reconociendo sólo un par de las canciones que lo componen, y conociendo por primera vez el resto de ellas. Aunque no descarto la posibilidad de haberlas escuchado antes y no recordarlo, por la sencilla razón de que (en su estado original) no son del género ni el tipo de canción que a mí más me mueve.

He tenido todo tipo de sentimientos encontrados para con estas rolas; desde incredulidad, pasando por un poco de nostalgia (porque quiéralo a no, a eso me empujan algunas de las canciones) y llegando al punto de la hilaridad al oírlas. Entre muchos otros.

Después de todo, sigue siendo él, el aragonés errante que tiene su patria aquí y allá. Un sujeto que alcanzado tal consagración respecto a su música que ya no importa tanto si experimenta con proyectos tan raros como este. Porque aunque a muchas personas les parezca que ha caído en decadencia (“ya no le da la inspiración para escribir sus propias canciones”), a nosotros, que lo hemos seguido hasta el infinito, siempre nos complacerá escuchar lo que tenga para darnos.

Finalmente dejo su “Licenciado Cantinas the Movie”, un cortometraje protagonizado por él y cuyo elemento principal es la música (¿qué otra cosa podría haber sido?). Con un argumento que nos hace evocar aquello del fin del mundo y todas esas profecías que tan “amenazados” nos tienen. Lo único que no me cuadra es que no hay tanta referencia a ese lugar llamado cantina como se podría esperar.

Quien sabe. Lo único cierto es que sí se me antoja ponerme una briaga de aquellas para llorar, aderezada con estas canciones y la encantadora voz de Enrique. Como sea, por hoy es todo, espero que disfruten del video tanto como lo hice yo. Un beso y hasta la próxima!!!



lunes, 26 de septiembre de 2011

Veintitrés.



El viernes pasado me volvió a pasar una de esas cosas espantosas que llaman cumpleaños, y la verdad es que no me siento en absoluto satisfecha. Luego de tanto meditar sobre el asunto, llegué a la conclusión de que no le veo ningún caso al hecho de contar el tiempo y festejar su paso. Aunque me propuse celebrarlo consumiendo todos los cigarrillos posibles, creo que ya me condené a varios años menos de vida a causa del jodido cáncer pulmonar que me va a dar. Ahora me doy cuenta de que la vida no se mide en días ni años, sino en experiencias y desilusiones, días felices y locuras que siempre uno tiene ganas de volver a repetir. Se me ha vuelto a romper el corazón… aunque sé que nadie más que yo tiene la culpa, por imbécil y por seguir creyendo en las personas. Lo cierto es que no tengo muchas ganas de divagar sobre esto ahora. Así que, repitiendo mi manera de conmemorarlo en el blog el año pasado, dejo también una rola que ¡¡ah como cuadra conmigo!!






Me pregunto ¿dónde está el diablo ahora que sí tengo intención de hacer tratos con él sobre el precio de mi alma?

domingo, 19 de junio de 2011

Desilusión.


Hace algún tiempo hablé por acá de mi nueva afición musical y, si han puesto atención a la música del blog (la que estaba), se habrán dado cuenta también. Si no quieren leer aquella entrada les puedo resumir que gracias a la rolita de Impacto conocí a Enjambre y de ahí me latieron muchito. Sobre todo esta cancioncita de El Beso del Payaso que sí considero que está algo enferma (un poco como yo). Claro que además de esa me gustaron muchas otras como Ojos Tristes, Manía Cardiaca, Ausencia de Cocina (que por cierto también le gusta mucho a Vladimir) y Sanguijuela, por mencionar algunas.

Ayer el conjunto presentó el más reciente de sus ‘álbumes’, que se llama Daltónico, en el Metropólitan, y claro que ahí andaba yo, ilusionada por poder oír “no me mires con esos ojoooooos” de primera mano y deleitarme con mi rola favorita en vivo y a todo color. Pero ¡¡oh, desilusión!! Esperé y esperé y nunca la escuché. ¿No es eso como para salir del teatro echando pestes? Jajaja.

La verdad es que el concierto sí estuvo padre, pese a uno que otro fallo técnico y unas cuantas ‘desafinadas’ por parte tanto del vocalista como del guitarra (prácticamente imperceptibles XD). Lo disfruté y tampoco me puedo quejar de que no hayan tocado ninguna de las que me gustan (eso sería injusto), con la de Impacto grité a todo lo que da, pero sí me hicieron falta mis dos cancioncitas (la del payaso y ojos tristes, buuu).

Por otro lado el paseo tuvo algo de provecho, porque en el camino hice una parada en el tianguis de libros que está en el Paseo de la Reforma y hallé una peli que hace tiempo andaba buscando; igual y eso compensa un poco lo de más.

En fin, que de cualquier forma estoy en proceso de cambiar la lista de reproducción, además puedo adivinar que a mis visitas ya les hartaron las mismas rolas siempre.

Como sea, también quiero mencionar que hoy es día del padre y supongo que no tiene nada de malo aprovechar para mandarles una felicitación a todos los papás que me siguen y que pasan por aquí, muchos besos a todos y también, por supuesto, al mío y al de mi hijo. Aunque pienso que es nefasto eso de fijar una fecha para festejarlos y demostrarles que se les quiere, es algo que nos han inculcado desde la niñez, así que supongo que ya es algo inherente. Un abrazo y hasta la próxima!!!

sábado, 30 de abril de 2011

El Principito y día del niño.


¿Por qué, cuando se es niño, todo suele ser más fácil… pero también más grande? ¿Por qué tener que pasar por cosas indeseables, y no sólo poder gritar muy fuerte para que lo malo se colapse? En esto pensaba hace poco, mientras veía una de mis caricaturas favoritas de la infancia, Sailor Moon. Creo que últimamente ando de mucha añoranza. Porque sí, mientras veía a Serena transformarse en Sailor Scout y gritar como loquita para acabar con los villanos, no pude evitar ponerme a pensar en las épocas de mi vida en las que sólo debía preocuparme por la escuela, ser obediente (todo lo que podía), comer mucho dulces y ver Sailor Moon y Candy Candy.

Luego, comencé a leerle a mi niño el libro de El Principito. Es vergonzoso lo que voy a decir, pero la obra fue cosa nueva tanto para Vlad como para mí, ¡¡jamás lo había leído!! Pero en fin. Quizá haya muchas cosas del libro que todavía sean inentendibles para él, pero… ¿ya para mi? ¿Tendrá razón el autor cuando dice que los adultos no entendemos nada, que somos felices sólo si lo complicamos todo cuando en realidad las cosas son tan sencillas? Pienso que sí, que lo complejo de ‘nuestro mundo’ no se debe a otra cosa que no sea nuestro propio afán de sentirnos chingones al desembrollar nuestros propios embrollos… en la mayoría de los casos. Probablemente los niños no quieren platicar con nosotros por esas mismas complicaciones y porque “es muy aburrido estar explicándonos todo”.

Hoy es día del niño en mi país y desde antes que naciera mi Vlad, siempre me entusiasmó esta fecha, aunque yo ya no tuviera la edad para festejarla. Sin embargo era muy padre que mi mamá siempre tenía un regalo para mí y que las tías siempre seguían contándome entre los primos pequeños y no entre los mayores. Tal vez esto se deba a que todo el tiempo me estoy riendo y jugando, me siguen fascinando las caricaturas y ni hablar de comer dulces, me encantan.

Pero hoy me siento un poco mal (dolencias físicas que no tengo ganas de explicar XD), y no hicimos nada para festejar a Vlad ni a mi hermana, aunque seguro que al rato comeremos pastel. Creo que puede notarse la falta de relación en cuanto a los temas de esta entrada, pero a fin de cuentas lo que quería decir es que ser niño es hermoso y no quiero dejar de serlo nunca, aunque supongo que darme cuenta de que lo ‘esencial se oculta a mis ojos’ es una prueba de que mi infancia ha quedado muy atrás.

También quiero comentar que casi al final del libro me encontré con un fragmento (el inicio, de hecho) de una canción de mi cantante favorito, muy curioso:


La gente tiene estrellas que no son las mismas. Para los que viajan, las
estrellas son guías; para otros sólo son pequeñas lucecitas. Para los sabios las
estrellas son problemas. Para mi hombre de negocios, eran oro. Pero todas esas
estrellas se callan. Tú tendrás estrellas como nadie ha tenido...

Aunque claro que del párrafo del libro a la rola hay cambios:





Y finalmente, deseo que haya muchas oportunidades más para festejar a Vlad como él quiera y que se retrase mucho, mucho el tiempo en que deje de ser mi niño, mi bebé. Que se pasen un excelente día, tanto los niños como los no tan niños. Un beso y hasta la próxima!!!

jueves, 3 de marzo de 2011

“No me mires con esos ojos…”



Esta rolita la conocí por influencia del padre de mi hijo y la neta es que tiene ese ‘no sé qué que qué sé yo’ que me transporta gacho a aquellas épocas de puro alcohol y rock ‘n’ roll, además de que despierta en mi sentimientos que bien podrían haber estado muertos y yo ni en cuenta. Durante los últimos días no he podido parar de escucharla y la tarareo todo el tiempo.

De lo que si no hay duda es que, a mi parecer, se trata de buena música, bien hecha y que (como me pasa a mi) es llegadora… vaya, se nota que me hacen falta uno alcoholes para espabilarme ¿no?

Como quiere que sea, ya descargué toda la música de este grupito de nombre Enjambre (que ni me pienso poner a investigar qué con sus vidas porque la verdad eso no me interesa) y a ver si el resto de material me late tanto como esta, así ya tendré algo pa’ cambiarle a mi lista de reproducción, jeje.

A ver qué opinan ustedes de la cancioncita. Saludos a todos y hasta la próxima!!!

jueves, 16 de septiembre de 2010

Habitante de mi sangre…


Pues apenas me enteré de que se estrenó el nuevo video de mi querido Enrique Bunbury, titulado Los Habitantes. Es el tercer sencillo de su disco Las Consecuencias (excelente disco, altamente recomendado XD). No estoy muy segura de cuando se estrenó el video, no tiene mucho, pero como buena admiradora, pues no me podía quedar sin postearlo acá.

En este video lo vemos tal y como es (guapísimo), en imágenes de sus giras. conciertos y tras bambalinas. Simplemente… Bunbury. Confieso que esta no es mi canción favorita, pero no deja de ser muy buena y de tener una música hermosa (eso arreglos de guitarra), además de que la voz de este señor… pues está por de más decir que es todo un maestro.

Dejo la letra de la rola. Y siempre serán bienvenidos sus comentarios.

Habitante de mi sangre
Desde entonces hasta ahora
Rompí mi promesa y dicen que
Un contrato no se puede cancelar.

No fue la curiosidad
Lo que me hizo huir con ella
Razones personales
Que algún día contaré
Y en mundos más allá
O en mundos venideros
Nos echaremos de menos
O envejeceremos a la vez.

Ya no hay nada que temer
Ya no hay nada que enseñar
Se precipita mi debilidad
Hacía la noche lenta del amor.

Nómada del corazón
Vendí flores sin aroma
El aguante es importante
Y the needle and the demage done.

No hubo otra posibilidad
Lo que pasa es que me miento
Y prometo que no vuelvo
Aunque sepa que ni lo intento

Y en mundos más allá…

domingo, 8 de agosto de 2010

Aprendiz sin Olor.


Hace unas semanas (o algo así) escribí mi reseña de la película y el libro de El Perfume (mi libro favorito). Luego, en mi Hi5, un viejo amigo me recomendó ver la película (supongo que no tenía conocimiento de que ya la había visto y mucho menos había entrado en el blog). Pero el punto no es ese, sino lo siguiente: “seguro que la historia te va a recordar una canción de Nirvana”. Oh cosas curiosas, de lo que más bien me acordé fue precisamente de la canción, no sé muy bien por qué pero ya se me había borrado de la memoria.

Nirvana es uno de mis grupos favoritos, siempre he sentido una extraña pasión por ese guapísimo Kurt Cobain (sin mencionar mi aversión por su perra viuda, Courtney Love). Tengo libros, algunos discos y hubo un tiempo en que compré cada revista donde él aparecía en portada. Lástima que mi despertar en la buena música se dio demasiado tarde como para adorarlo cuando aún estaba vivo, cuando él se suicidó yo tenía… creo que ocho años. Ni modo. Pero aún así pienso que fue un tipo genial.

En una de tantas entrevistas que he leído, se menciona que su libro favorito era El Perfume, hasta donde sé lo había leído dos veces. Creo que esta era una de las razones por las que el libro me atraía aún más cuando iba en prepa. La canción a la que me refiero hoy se llama Scentless Apprentice (Aprendiz sin olor) y precisamente habla de Jean-Baptiste y su vida. Se trata más bien de una especie de cacofonía carente de todo ritmo, donde Cobain más que cantar grita en el sentido más infame de la palabra, pero con todo y eso la rola es genial.

Además de que ese tipo era guapísimo y tenía unos ojos divinos, así que ¿Qué mejor para este domingo lluvioso que esta canción representativa del verdadero grunge y de lo que realmente era Nirvana? Dejo la letra en español y el video de la canción en vivo esperando que este ídolo se la esté pasando bien en la otra vida… bueno, en el segundo recinto del séptimo círculo del Infierno o de El Lago de Fuego, como él lo llamaría.

Como la mayoría de los bebés, huele a mantequilla
Su olor era diferente a cualquier otro,
Nació sin perfume, sin olor e insensible.
Nació un aprendiz inodoro.

Vete - aléjate, aléjate, búscate la vida.

Ninguna nodriza quiso alimentarlo.
Los electrólitos huelen como el semen.
Prometo no vender tus secretos perfumados.
Hay incontables fórmulas para prensar flores.

Estoy tendido en el suelo y fertilizo setas,
los vapores de gases que escapan se convierten en perfume.

No me puedes tirar porque me voy.
Tírame al fuego y no rabiaré.


sábado, 17 de julio de 2010

Enrique Bunbury, en Otra Dimensión.


Esta semana tuve la oportunidad de ir a ver un concierto de Enrique en tercera dimensión y en la pantalla grande. Sólo tengo una palabra para definirlo: ¡Espectacular! Desde el momento en que me enteré que lo exhibirían en un cine cerca del centro de la Ciudad de México, hice lo posible para asistir a él. Lo complicado era que obvio no podía llevar a Vlad, así que tuve que arreglármelas para que mi mami me lo cuidara.

Total, francamente valió la pena el sacrificio de dejar unas horas a mi bebé. Nunca había visto un espectáculo tan padre. Obvio que ver a mi adorado Enrique en vivo es alucinante y un concierto suyo no lo cambiaría por nada, pero esto casi va más allá de eso. En primer lugar porque aquí estamos hablando de la pantalla grande (sin mencionar que el cine es una de mis grandes pasiones), a eso hay que sumarle que el concierto está grabado en 3D y tenemos un resultado impresionante.

La función comenzaba a las 10.00pm, pero yo, como la mayoría de la gente, llegué desde media hora antes. La sala se fue llenando poco a poco, hasta quedar a tope. Unos hablaban de su próximo concierto en el Auditorio Nacional, otros de lo guapo que es, unos más de lo impacientes que estaban porque comenzara la función. Por fin se apagaron las luces y se hizo el silencio (exceptuando unos cuantos gritos de euforia). El concierto empezó. Se trataba de un escenario tipo su video De Todo el Mundo medio combinado con el estilo de Hellville de Lux. Salió el con un estuche de guitarra decorado con huesos (loquísimo), lo depositó en el suelo y sacó su guitarra. Comenzó a sonar El tiempo de las Cerezas… “es momento de ir yéndose poco a poco, el tiempo de las cerezas nunca llega a noviembre, no me apetece escribir, hay otras formas de huir…” todo el público (obvio yo incluida) comenzamos a cantar junto con nuestro ídolo. Una experiencia audiovisual fuera de lo común, al grado de sentir a sentir a ratos que estabas entre el verdadero público o, en otros momentos, ahí en el escenario junto a él.

Todo se veía en blanco y negro, pero con una producción sin precedentes. Luego de la primera rola, cantó las canciones de su más reciente producción: El Boxeador, De Todo el Mundo, Frente a Frente y Los Habitantes. Luego cambió el escenario para trasladarse a la parte frontal de un bar como muy junto a la carretera… (o bueno, así me lo imagino yo, ustedes me entenderán) con un anuncio de neón y toda la cosa. Comprendí que en realidad se trataba de un escenario de 360 grados, compuesto por dos partes. Aquí ya se veían los colores y todo. Cantó sus éxitos: Infinito, Lady Blue, Sácame de aquí, Sí, El Aragonés Errante, El Extranjero (no precisamente en ese orden). Poco después de la mitad cambió su atuendo por un traje de satén morado con el que se veía excepcionalmente guapo y ¿Por qué no decirlo? Lucía un trasero exquisito… sí, aunque se oiga perverso.


Forzosamente tuvo que cantar Al Final… mi canción favorita entre todas, con lo que casi me vuelvo loca de la emoción. Y se despidió definitivamente con Viento A Favor. Lo repito, un espectáculo sin precedentes y que dudo mucho que se repita pronto. Definitivamente los fans quedamos satisfechos y los que no lo eran también debieron de salir contentos, porque aunque no les gustaran las canciones, dudo que alguien haya quedado indiferente ante tal experiencia. Y bueno, para los que quizá no tengamos la suerte de asistir a su próximo concierto, pues ya por lo menos no nos quedamos con las ganas de una probadita.

sábado, 22 de mayo de 2010

Enrique Bunbury: un poco mío y De Todo El Mundo.

El día de hoy se estrenó el video del nuevo último sencillo de mi amado Bunbury. La canción se titula De todo el mundo, en el clip el rockero aparece vestido de negro, con una especie de listón rojo en el cuello, me imagino que para dar un toque de color, camina por una carretera desierta cargando un estuche de guitarra y va encontrando gente de distintas partes del mundo, así como músicos y coristas junto a la carretera. . Y, en otras escenas está, desenterrando algo de una tumba, lo que resulta ser un estuche de guitarra lleno de distintas cosas (entre ellas un libro del que por más que intento no alcanzo a leer el título).

Casi al final del video se para a la mitad de la carretera y del estuche saca un mapa, pero después de un momento lo tira y sigue el camino que, quizás, él cree mejor. Lo cual me agrada bastante, ya que sigue el dogma de “ve donde el corazón te lleve”, y no es trillado, sino que es la pura y verdadera neta, porque ¿de qué te sirve ir por un camino establecido si no vas a llegar a donde tú quieres?, bueno, eso desde mi punto de vista.

Sin duda un buen videoclip para una excelente canción, una de mis favoritas del último disco debo agregar, profunda y bien escrita, con el sentimiento que caracteriza las letras de este guapo español.

Por último aquí les dejo la letra de la rola y el video. Espero que lo disfruten. Hasta la próxima!

Que no interrumpa lo cotidiano mis pensamientos
que no me dejen sin mi sustento en vano
que no me atrape lo mundano si prefiero no estar quieto
que no me pongan en aprieto por algo que no esta en mi mano

Que no me consuman si consumo, soy un regalo
que no le cause a nadie espanto si yo mismo me acuso
que no me atrape lo mundano si prefiero no estar quieto
que no me pongan en aprieto por algo que no esta en mi mano

Soy vagabundo siempre de paso
de aquí de allá de todo el mundo
no tengo dueño, no soy tu esclavo
un poco tuyo y de todo el mundo

Soy vagabundo siempre de paso
de aquí de allá de todo el mundo
no tengo dueño, no soy tu esclavo
un poco tuyo y de todo el mundo

Que no me atrape lo mundano si prefiero no estar quiero
que no me pongan en un aprieto por algo que no esta en mi mano
Que no interrumpa lo cotidiano mis pensamientos


jueves, 8 de abril de 2010

Enrique Bunbury: el mejor.


A petición de mi mejor amigo del rock and roll (el joven Villegas) decidí publicar un post acerca de Enrique Bunbury (nuestro gran ídolo) y hablar un poquito de la amistad que me une a este chico.



Quién no ha escuchado alguna vez “me calaste hondo, y ahora me dueles…”, o “quién pudo ser? Quiero que seas tú, dímelo dímelo una vez…”, o “lady, lady blueeeee…”. Claro, son canciones del señor Enrique Bunbury, el mejor tío rockanrollero que puede haber en el mundo. Yo tenía como trece años cuando me dedicaron la canción titulada Al Final; en aquel entonces la neta apenas si sabía quienes eran los Héroes y me latía la rolita de “entre dos tierras estás y no dejas aire que respirar”, obvio que en ese video era súper jovencito y se veía guapísimo (guapísimo sigue siendo, joven… pues ya no tanto). Pero a raíz de ese vals con el corito de “y al final quiero verte de nuevo contenta sigue dando vueltas si aguantas de pie” pues me enamoré de él. Me busqué el disco de Flamingos y no dejé de escucharlo hasta aprenderme todas las canciones y dejar rayado el último track. De ahí en adelante, pues bueno Enrique Bunbury era digamos que uno de mis cantantes favoritos, pero fue hasta El Tiempo de las Cerezas que me enamoré por completo del tipo. Y es que bueno, nadie me va a negar que tiene unas rolas buenísimas, escribe unas letras súper padres, su música es totalmente fuera de serie, los ritmos que usa hace que sus canciones sean completamente diferentes de lo que uno está acostumbrado a escuchar. Era por eso que escuchaba sus discos todo el día, relacionaba sus canciones con cada cosa que me pasaba y cada vez que escuchaba una de sus rolas en la radio le subía todo el volumen. Y es que cómo no iba a estar enajenada con él si es divino.



Después, cuando yo iba en preparatoria encontré a unos buenísimos amigos (creo que el mejor grupo de amigos de toda la vida). Las chicas estábamos enamoradas de los vampiros y compartíamos un buen de intereses y de más, con los chicos me juntaba a fumar en la cafetería (aunque estaba prohibido) y uno de ellos en especial (mi ya mencionado Villegas) compartía conmigo un vínculo muy pero muy padre: Enrique Bunbury! Pero no era sólo eso, a él, igual que a mí, le fascina cantar y nos echábamos todas las canciones de Bunbury entre clase y clase. Cuando nos íbamos de fiesta también cantábamos y no nos separábamos porque nos encantaba platicar, siempre teníamos opiniones similares, puntos de vista parecidos y nos intoxicábamos con alcohol y cigarrillos. Realmente siempre me la pasaba genial con él. El día más inolvidable que pasé con él fue cuando fuimos a un concierto de nuestro ídolo en el foro sol, estuvo genial. Y pues bueno, quise escribir un poquito acerca de él y nuestro enorme gusto por El Hombre Delgado Que No Flaqueará Jamás. Sólo puedo decir que mi desmejorado amigo es una de las mejores personas que he conocido en mi vida (y han sido muy pocas), le tengo un gran aprecio y siempre será un Habitante de mi Sangre.



Villegas: con mucho cariño te dedico este post, espero que te guste.



Me despido y les mando un gran abrazo a todos.

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