Mi blog de rarezas, lo que me pasa, lo que veo, lo que leo,
lo que escribo, lo que sueño, lo que pienso,
lo que siento, lo que hay, lo que me gusta y lo que no,
pero sobre todo mi amor por mi hijo,
entre miles de chifladuras más!

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lunes, 7 de enero de 2013

El Atlas de las Nubes.


Pues me alegra decir que mi primero libro leído del año sencillamente me fascinó. Y eso que fue por pura locura que lo empecé a leer… no más por esa fijación medio maniaca que tengo de leer siempre el libro antes de ver la peli (cosa que quizá haga con Los Miserables). Y, por otra parte, seguramente la película de Cloud Atlas no me habría pero ni pasado por la cabeza verla, de no ser por un artículo en cierta revista de cine que a veces compro. Y ¡qué bueno que existen las revistas!, si no me habría perdido de un libro excelente y de una película magnífica.

Al empezar a leer El Atlas de las Nubes, de David Mitchell, de verdad que no lograba engancharme y no estaba segura de si lograría entender qué rollo con la trama, pero había pedacitos muy impresionantes y en cierto modo eso fue lo que me ayudó a no cejar en mi empeño de terminarlo. Y es que no empieza así que digamos muy interesante; un tipo que escribe un diario y lo que vive en una isla, los nativos, las costumbres de éstos. Después se embarca para regresar a su hogar, y empieza la aventura… aderezada con ciertos tintes trágicos.

Pues bien, ya me estaba yo clavando en el diario de navegación de Adam Ewing  y luego ¡zas! Que me cambian la historia. Ahora se trataban de cartas de un joven músico que le cuenta sus peripecias y  a un amigo suyo. Antes de satisfacer mi curiosidad me la vuelven a cambiar; algo más policiaco; una periodista, crímenes, misterios, pistas… Empiezo a entender que esto de dejar las historias a medias es algo así como la finalidad del libro y vuelve a suceder otras tres veces y luego de regreso. A saber, la cuarta es de un anciano editor que termina en un asilo en contra de su voluntad; después una distopía (muy a la Huxley y Un Mundo Feliz); y al final un mundo del futuro que ha regresado a ser primitivo. Cada historia se sitúa cronológicamente después de la anterior (la primera es en mil ochocientos y algo, la última en dos mil cuatrocientos no sé qué… o algo así, la verdad soy muy mala para gravarme fechas) y en lugares geográficos harto lejos unos de otros. Y las historias son como matrushkas, cada una aparece por equis o ye razón dentro de la siguiente… enredado, ¿cierto? La sexta historia es como la apoteosis de todo, a partir de ella se desenvuelven los desenlaces de las demás… o más bien, ahora cada historia busca el final de su antecesora. Todo retrocede.

Uno no puede más que seguir leyendo para saber cómo carajos acabará cada historia y, quizá, encontrar alguna explicación a ciertas cosas de las otras. Como el maldito ‘antojo en forma de cometa ubicado entre la clavícula y el omóplato’, una seña que tienen en común algunos de los personajes y que ¡no!, no me pregunten, porque no logré descifrar el misterio. Es un libro que mezcla tantas cosas que perturba, tiene todo y, en lo personal, me es fascinante la manera en que me llevó a través de tantos siglos, tantas vidas… que alguna cosa que pasa en un momento va discreta y sin prepotencia a cambiar el destino de alguien luego de muchísimos y muchísimos años. Y, aún siento cierta frustración por lo complicado que resulta de repente, y en los últimos días he llegado a decretarme a mí misma que tengo que volver a leerlo (pronto), para sacarme de muchas dudas; sobre todo después de que vi la película (tema para luego).

Está por de más decir el dulcísimo sabor de boca que me dejó y que sin lugar a dudas es algo de lo mejor que he leído en mi corta y loca vida. Cuando me topo con joyas como esta me pregunto el porqué de que existan bazofias tipo Cincuentas Sombras de Grey (y los árboles que talan para imprimir esas bazofias…). Total, cuando termine de leer los tres tomos de la bazofia esa, la criticaré. Mientras, seamos todos felices leyendo buenos libros, jaja. Un beso y hasta la próxima!!

lunes, 31 de diciembre de 2012

Los 42 libros que leí este 2012.



El año pasado no realicé esta entrada, tanto por apatía y falta de tiempo, como por el hecho de que la lista era vergonzosamente corta (33, cuando el 2010 habían sido 69… ¡¡ni la mitad!!). Claro que no puedo presumir que este año haya roto mi récord impuesto hace veinticuatro lunas, pero me siento con un poquito de ganas de alardear, jaja. Hay algunos que al frente tienen un número entre paréntesis e indica las veces que lo he leído en la vida; y los que destacan por el tamaño de la letra y el color son los que más me gustaron o me impresionaron. Así que aquí van:

1.- La Hora del Ángel – Anne Rice
2.- Harry Potter y las Reliquias de la Muerte – J. K. Rowling (2)
3.- La Prueba del Ángel – Anne Rice
4.- Dioses Celtas – Vivian Fields
5.- El Fin del Mundo y un Despiadado País de las Maravillas – Haruki Murakami
6.- Sangre y Oro – Anne Rice (2)
7.- Quifezit o un Viaje en la Caja de un Violín – Gion Mathias Cavelty
8.- Diez Negritos – Agatha Christie
9.- La Guerra de los Mundos – H. G. Wells
10.- Coraline – Neil Gaiman
11.- La Celestina – Fernando de Rojas
12.- Charlie y la Fábrica de Chocolates – Roald Dahl
13.- La Historiadora – Elizabeth Kostova
14.- La Letra Escarlata – Nathaniel Howthorne
15.- Los Juegos del Hambre – Suzanne Collins
16.- La Naranja Mecánica – Anthony Burgess
17.- Un Grito al Cielo – Anne Rice
18.- Nerón, el Emperador Artista – Philipp Vandenberg
19.- En Llamas – Suzanne Collins
20.- Memoria de mis Putas Tristes – Gabriel García Márquez (2)
21.- Anhelo de Vivir – Irving Stone
22.- La Hora de las Brujas – Anne Rice (2)
23.- Maleficio – Stephen King
24.- Sinsajo – Suzanne Collins
25.- David Copperfield – Charles Dickens
26.- Drácula, el No Muerto – Dacre Stoker/Ian Holt
27.- La Zona Muerta – Stephen King
28.- La Condesa Sangrienta – Andrei Codrescu (2)
29.- El Beso de la Mujer Araña – Manuel Puig
30.- Los Reyes Malditos I, El Rey de Hierro – Maurice Druon (2)
31.- El Perfume – Patrick Süskind (8)
32.- Belinda – Anne Rice
33.- Los Reyes Malditos II, La Reina Estrangulada – Maurice Druon
34.- El Juego de Gerald – Stephen King
35.- Los Reyes Malditos III, Los Venenos de la Corona – Maurice Druon
36.- Psicosis – Robert Bloch
37.- Cincuenta Sombras de Grey – E. L. James
38.- Los Reyes Malditos IV, La Ley de los Varones – Maurice Druon
39.- Lazarillo de Tormes (2)
40.- El Fantasma de la Ópera – Gastón Leroux
41.- El Hobbit – J. R. R. Tolkien (2)
42.- La Voz del Diablo – Anne Rice (2)

Cómo siempre, el nuevo reto es superar este número… a ver qué tal nos va.

Les deseo un feliz fin de año y suerte para todos. Besos y hasta la próxima!!

viernes, 28 de diciembre de 2012

Primero Drácula.



No puedo decir que no me emocionara leer este libro, porque bueno, se trata de Drácula, prácticamente el padre de todos los vampiros; sin embargo tampoco esperaba tanto acerca de él, porque estaba casi segura que la obra (con su empastado todo bonito y el apellido Stoker en portada) sería un fiasco. Y pues no, no me equivoqué.

Se trata de la supuesta secuela de la novela de Bram Stoker, y que se desarrolla 25 años después de que vencieran al vampiro allá en el castillo de los Cárpatos. Jonathan y Mina tuvieron un hijo al que nombraron Quincey (en honor al guapo y sexy vaquero que murió en aquella aventura); Holmwood se convirtió en un ermitaño, Seward se volvió adicto a la morfina y Van Helsing… pues tan loco como siempre, es sospechoso de encarnar al asesino más famoso y (en mi opinión) el mejor de la historia… después de Tepes, claro: Jack el Destripador.

Para empezar, el término de ‘no muerto’ encaja muy bien con la historia, porque si en la obra original se refería a un vampiro, aquí viene a definir a El Vampiro que en realidad no muere, puesto que, obviamente, tenían que resucitar a la bestia para que esta nueva historia tuviera una razón de ser. Y más que resucitarlo, lo que hicieron fue decidir que nunca murió… pues si por eso era un ‘no muerto’, ¿no? En fin, que es aceptable porque ¿en torno a qué otra cosa desarrollarían la trama?

Ahora, en mi más humilde opinión, siento que buscaron hacer coincidir demasiadas cosas (tanto mitos y leyendas como hechos reales) para ‘enriquecer la historia’. He aquí algunos:

-Jack el Destripador que, ya lo había mencionado, se le imputa la responsabilidad a Van Helsing.
-La condesa sangrienta, quien supuestamente también es un vampiro sediento de sangre pero, sobre todo, venganza y pasa a ser el antagónico, ya que Drácula no lo es.
-El propio Bram Stoker, que viene a formar parte de todo el choro y, de paso, también trae a colación a Oscar Wilde.
-La parte que más me sorprendió, el Titanic, cuya participación no pasa de la última página pero es trascendental para que el ‘no muerto’ siga siendo eso.

Y pues lógicamente hay más acerca de Vlad Tepes y su noble causa; defendiendo así la parte de la historia que nos cuenta que el hecho de que, aunque fue un hombre sanguinario y despiadado, también fue un héroe en su nación. Y creo que gran parte del libro está enfocada en poner al vampiro (bueno, a este vampiro) como una criatura buena y mal comprendida en vez de un monstruo sin sentimientos y que se deja llevar completamente por los instintos. Vamos, se trata más de Gary Oldman representando su papel de Príncipe Vlad, que del Drácula creado por aquél ‘vulgar irlandés demente’.

Sí, hay partes que me gustaron, es más no me puedo aguantar las ganas de revelar que Jonathan Harker es encontrado empalado en una plaza de Londres y, la forma en que me lo contaron, me hizo gritar. Eso y que introdujeran dragones (que me encantan), hace que no me hayan entrado ganas de quemar el libro o tirarlo a la basura. Porque no, no es una maravilla, pero me mantuvo entretenida y hasta hubo ocasiones en que me hizo reír.

Ahora tengo ganas de volver a leer la verdadera obra de Soker, la que sí es una historia que todo amante de los vampiros debe conocer. Un beso y hasta la próxima!!

martes, 17 de julio de 2012

De maldiciones, brujas y demonios.


Quizá es que cuando leí este libro por primera vez tenía la cabeza demasiado ocupada en otras cosas, o tal vez era demasiado joven, ingenua y fácil de impresionar, por lo que todo lo que leía me parecía bien. Ahora que he crecido, je, me doy cuenta de que más o menos la mitad del libro no es como yo recordaba, aunque de hecho no recordaba mucho, y ya que lo he leído por segunda vez tengo nuevas opiniones, impresiones y desilusiones.

La contraportada reza lo siguiente: “Rowan Mayfaire, una bella nauro-cirujana consciente de sus poderes especiales, encuentra a un ahogado en la costa de california y consigue devolverlo a la vida. Ambos se enamoran ferozmente y establecen una apasionada alianza para desentrañar el misterio del pasado de ella y dominar un don maligno que le ha sido conferido a él tras su accidente. Rowan, aunque todavía no lo sabe, desciende de una dinastía de brujas que se remonta al siglo XVII y cuya historia empezó con una escocesa quemada en la hoguera”.

Claro que todos sabemos que el breve resumen que leemos en la parte de atrás de un libro casi nunca es ni la mínima parte de lo que realmente encontraremos dentro (en lo personal me he llevado grandes sorpresas, otras me he sentido dolorosamente timada), menos cuando se trata de una novela de 1200 y cacho de páginas. En este caso pues bueno, puedo añadir que La Hora de las Brujas es la primera de una saga titulada Las Brujas de Mayfair, que consta de éste y otros dos libros (además de que continúa con otros tres donde se mezclan las historias de estas hechiceras y las de los vampiros que ya conocemos, algo sumamente fumado, pero de lo que ya hablaré más adelante). Aquí veremos a un demonio denominado El Impulsor, quien se encuentra a las órdenes de una bruja en cada generación de la familia, hasta llegar a la ya mencionada Rowan, quien tiene que enfrentarse a su destino y destruir a este ser… o darle nuevos bríos.

Sé que muchas partes del libro me gustaron; otras, sencillamente me aburrieron. Opino que la señora Rice pudo haberse ahorrado medio libro (o hasta más) evitando descripciones innecesarias y haciéndolo así menos largo (y tedioso, ¿por que no decirlo?) pero más intenso. Por otro lado, ya he dicho antes que me fascinan las narraciones de esta escritora cuando se desarrollan en épocas pasadas, creo que tiene un toque para eso; no así cuando la historia se sitúa en la actualidad o es más contemporánea, de hecho las historias así pocas veces llaman mi atención, a menos que sean de verdad interesantes.

En este caso, me gusta la historia de las brujas; la primera de ellas, el gran lío que tienen por árbol genealógico y en el que hay más incesto del que he leído en ningún lado y sobre todo, las partes donde hace sus apariciones el Impulsor, todo esto recopilado por Talamaska (una organización dedicada al estudio de brujas, vampiros y todo tipo de fenómenos paranormales y que ya ha intervenido en las Crónicas Vampíricas). Lo que definitivamente eliminaría es tanto detalle absurdo que no ayuda ni en la historia ni a mantener despierto al lector. No digo que los detalles no sean buenos, lo son y hacen que uno se adentre más en lo que está leyendo, pero cuando se abusa de ellos da como resultado una lectura pesada.

Eso sí, mi parte favorita sigue siendo la misma, aunque creo que es más perversa y retorcida de lo que la recordaba, y fue encantador volver a leerla. Confieso que ese pasaje forma parte de mis más oscuros e insanos deseos… jaja.

En fin, que definitivamente ya no veo este libro de la misma manera, la verdad es que también había muchas cosas mezcladas en mi cabeza y tenía entendido que pasaban cosas que en realidad no pasaron y otras no las recordaba para nada. Quizás las cosas que siento que me faltaron en La Hora de las Brujas, en realidad pertenecen a los libros que siguen y yo estaba confundida… supongo que me sacaré de dudas cuando los lea, tras lo cual vendré a platicarles.

Y no, no lo recomiendo, a menos que les agrade mucho el género… y eso a regañadientes. No cabe duda de que lo de Rice son los vampiros, ese es el único mundo que le pertenece por completo, pero bueno, hay que probar para saber, ¿qué no? Besos y hasta la próxima!!!

domingo, 17 de junio de 2012

De castrati, venganza y amor.



Hace mucho años que quería leer este libro, pero hace muy poco que volvieron a editarlo y hacerlo accesible (como todas las obras de esta señora). En general la historia va acerca de los jóvenes que durante el siglo XVIII eran castrados para hacer de ellos “estrellas” de la ópera; el protagonista es Tonio, un chico con una sórdida historia familiar que se ve obligado a vivir de una manera que nunca imaginó.

Pues bien, es hijo de un importante patricio en el Véneto y la segunda esposa de este, una chica cuyo vicio por el alcohol la tiene cada vez más perturbada. Luego el pasado de Tonio se revela y él es mutilado y enviado fuera de Venecia, puesto a cargo de un maestro castrato que lo convertirá en un gran cantante y lo llevará muy lejos (además de tirárselo y liarlo en una relación profesor-alumno un poco catastrófica). Claro que el chico se pone todo rebelde al principio por su malísima suerte y llora y todo lo demás, sin embargo decide que se vengará del que lo convirtió en un “fenómeno” (pues así se considera) no importa cómo lo haga ni cuanto se tarde en ello. Al final, la forma en que lo logra… ufff, justo como lo esperé.

Una de las cosas que más me fascina de Rice, no importa si se trata de brujas, vampiros o castrados, es que cuando sus historias se sitúan en tiempos pasados siempre logra transportarme a la época y al lugar. Tan es así que, casi siempre, me sumerjo tanto en la lectura que se me olvida donde estoy parada, y de repente ya me encuentro junto a los personajes (si no es que en el lugar de alguno de ellos), observando los lugares, sintiendo el frío o el calor o la lluvia o lo que carajos esté pasando… oliendo el ambiente.

Pueden decir que es mucha pinche locura mía, no sé, pero así me pasa. Y por lo general me pasa con la mayoría de sus libros (excepto los de la Bella Durmiente donde me costaba trabajo alucinarme porque mi mente estaba demasiado ocupada en imaginar tanta perversión bizarra… y eso que en lo de las perversiones ya andaba bien instruida, jeje). Pero el punto no es ese.

En este libro hay mucho amor gay, no apto para homofóbicos. Y también un poco de masoquismo ¿por qué no decirlo? La verdad es que eso me chocó un poco, arrrrgh, odio eso de las humillaciones voluntarias. Aunque sí, debo confesar que hay pasajes que resultan un poquito (sólo un poquito) excitantes… Y también debo decir que al principio no me quedaba bien claro como podían relacionarse íntimamente entre castrados (tuve que investigar cuales eran las consecuencias y secuelas de la castración para quitarme esas dudas).

Y el tema dominante, por supuesto, es la música. La música a un nivel que sí llega a parecer abrumador. Todos esos conceptos sobre la voz como instrumento musical y lo que se puede hacer o no con ella. Hum… hay momentos en los que parece más un manual que una novela. En fin, esas partecillas medio aburridas se compensan ampliamente con lo de más.

El final… pues el final me gustó. Digo, realmente la forma en que se va a vengar puede deducirse desde hartas páginas antes, pero creo que eso me mantuvo más atenta y a la expectativa de si sería como yo lo imaginaba o qué. Y bueno, no podía faltar un montón de deliberación filosófica de último momento (mientras la vida de uno está en las manos del otro) sobre la maldad humana, la muerte, la reconciliación con uno mismo y shalala y shalala.

Quizás volvería a leerlo, sólo por todas esas veces que me hizo soltar un grito de angustia o de sorpresa, o estar al borde de la lágrima… Ay ya, qué cursi soy. Total, supongo que tenía que hacer este post o sería como no haberlo leído. Jaja. Besos!!

martes, 28 de febrero de 2012

De Marius, el Hijo del Milenio.


Ya hace algunas semanitas que terminé de leer Sangre y Oro… o eso parece. Una entrega más de la crónicas vampíricas de la señora Anne Rice. En este caso se trata de la historia de Marius, el hijo del milenio, el mentor de Lestat (que no su creador, ojo). Obviamente no es la historia completita, ya que en Lestat el Vampiro, nos había contado que onda con su transformación y su búsqueda de la pareja real y todo ese choro. Afortunadamente, en este libro no se vuelve a repetir todo eso (que flojera me hubiera dado).

La historia comienza con Thorne, el Oyente, un vampiro escandinavo que había estado enterrado en una cueva muchos años y sale al exterior poco tiempo después de la masacre provocada por Akasha, la Reina de los Condenados. Se encuentra con Marius y éste, solo y desesperado por tener compañía, le empieza a contar su vida. A ratos me da la impresión de que algunas cosas que se cuentan aquí no cuadran con las que dicen otras entregas… pero no es como muy relevante.

A mi parecer, este es uno de los libros más completos de la saga. Aquí se reúnen todas las historias, contadas desde otro punto de vista. La de Lestat (o al menos la parte que tuvo que ver con Marius), la de Pandora y, por supuesto, la de Amadeo o Armand, su adorado pupilo y del que ya hablé por acá. Como dije antes, no se repite, y por lo tanto, todo resulta nuevo y envolvente.

La primera vez que yo lo leí fue hace años, cuando era novata en esto. No sé si se haya debido a que en aquél entonces tenía la cabeza muy ocupada por otras cosas o a que antes no había leído casi nada más de las crónicas, el punto es que, ahora que lo volví a leer, caí en la cuenta de que aquella primera vez fue como si no lo hubiera leído. Esta ocasión, redescubrí el libro, paladeé cosas de las que de plano no me acordaba y me dejé llevar por ese mundo vampírico que siempre me hace presa. ¿Qué puedo decir? No hay cosa que me guste más que estas criaturas y su sed de sangre, su vida nocturna, su inmortalidad y su eterno desconsuelo.

Por otro lado, descubrí que este vampiro… es un imbécil. Porque si, puede ser muy viejo, muy poderoso y sabio y todo eso. Pero es un imbécil. Y lo peor, es el primero con el que me identifico. Porque Marius se enamora con facilidad y entrega todo, todo… pero no se compromete. ¿De que me suena? Que vergüenza reconocer que compartimos las mismas bajas pasiones. Y engañamos para obtener lo que queremos y luego le echamos la culpa a los otros de nuestra soledad y abandono, cuando no hay más culpable que nosotros mismos. Sí, definitivamente su conducta me choca… porque es igual a la mía. Y de esto me di cuenta ya casi al terminar el libro. Aunque eso sí, pasar tantos siglos dándose de topes por una pérdida y luego volver a cometer el mismo error, ya es demasiado hasta para mí.

Aun con todo eso, el libro me encantó y volvería a leerlo sólo por disfrutar de las cosas que este vampiro nos cuenta de su existencia y de sus andanzas por el mundo. Oler y saborear la sangre a través de las páginas, sentir la brisa de las noches en Venecia e imaginar todo lo que de manera tan precisa nos describe. Sin duda, otra gran obra maestra de Rice, como siempre. Y, como siempre, me despido con un beso y un hasta la próxima!!!

miércoles, 1 de febrero de 2012

De tornillo felices, tinieblos y cráneos de unicornio.


Justo en este momento, al empezar a escribir mi entrada, me acabo de dar cuenta de que los personajes de este libro no tienen nombres; el propio protagonista nunca menciona el suyo (al menos que yo recuerde) y, al estar narrando en primera persona, se refiere a a los de más como ‘la joven gorda del traje rosa’, ‘la chica de la biblioteca’, ‘el profesor’ o simplemente ‘el taxista’.

Empecé a leer el libro sin ningún motivo en especial. En el blog de alcorze y en el de Sonix habían recomendado otras obras de Haruki Murakami y, al buscarlas en internet, dí con El Fin del Mundo y Un Despiadado País de las Maravillas. Ya el mero título es para llamar la atención. Así que un día comencé su lectura así no más, como si nada. Fue como esas escenas de las películas donde alguien se duerme y empieza a soñar… sí, igualito. Yo aparecí en un elevador junto al tipo este que se encontraba contando las monedas que traía en los bolsillos de su pantalón y, a partir de ahí, me quedé al lado suyo, acompañándolo en todo lo bueno y malo que le pasó a lo largo del libro.

Cuando llegué al capítulo dos, fue como si hubiera empezado a leer otra obra distinta, donde el personaje principal es un sujeto diferente en un lugar completamente diferente. Continué con la lectura y comprobé la sospecha de que cada capítulo iba brincando simultáneamente de una historia a la otra, dividiendo así el título del libro en dos. Al principio esto te hace creer que ambas historias no tienen nada que ver entre sí, pero a medida que avanzas te vas encontrando detalles de una en la otra y viceversa. Por ahí de la mitad del libro te das cuenta de que en algún punto se tienen que juntar… a fuerza.

Sin temor a equivocarme puedo decir que este ha sido uno de los libros más raros que he leído en mi vida. Lleno de cosas irreverentes y curiosas. El escritor nos hace fijarnos en una serie de detalles que cualquiera pasaría por alto y que la mitad de las veces carecen de importancia, pero la otra mitad resultan trascendentales en el curso de los acontecimientos.

Como la felicidad de los tornillos, por ejemplo. Algo que me hizo ponerle una pausa al libro y quedarme pensando largo rato; luego llegue a la conclusión de que había sido algo simbólico o perteneciente al 50% de detalles sin importancia. Sin embargo, ahora que sé que cada vez que vea este libro o alguien me lo mencione o simplemente me acuerde de él, irremediablemente voy a pensar en si los putos tornillos eran felices o no.

Por otro lado, están los tinieblos, la parte terrorífica del libro. Seres que viven en las profundidades de la tierra y comen gente. No ahondaré más en eso para evitar spoilers. Pero puedo decir que si el objetivo era causar miedo, fue satisfactoriamente cumplido. Un miedo que me pareció un tanto primitivo, un miedo a algo muy viejo. No sé si me explico. El punto es que me gustó, aunque la sensación no invade al lector durante gran número de páginas.

En cuanto a los cráneos de unicornio… sí, esos sí son indispensables en la historia. Es más, yo diría que son su punto de apoyo, la base para el desarrollo, el clímax y todo eso.

Realmente logré meterme tanto en el libro que decidí seguir al lado de este sujeto hasta el final. El cual, por cierto, fue lo único que no me encantó. No sé, me parece que no estuvo a la altura del resto de la obra… me sentí timada. Punto. Porque sí, las dos historias terminaron uniéndose; es más, se podría decir que una estaba dentro de la otra. Pero al final como que algo faltó para que estas se… fundieran y el protagonista terminara reconciliando su mundo interno con el de afuera. Total, que ya sé que yo no escribí el libro y no decido en que acaba, pero me hubiera gustado que fuera diferente, nada más.

En fin, que creo que ni siquiera he dicho de qué va el libro, sólo me puse a deshilvanar mis ideas y ya. Igual y fue influencia de los mismos unicornios, quien sabe. Pero fui a El Errante y encontré que también el amigo alcorze lo había leído, a quién le interese aquí puede ver su reseña.

Veredicto final: altamente recomendable. Y ya por mi parte, es todo. Un beso (ya sin riesgo de contagio porque estoy dada de alta, ujuuuuu) y hasta la próxima!!!

sábado, 28 de enero de 2012

De ángeles y asesinos.


Después de haber pasado por la horrible desilusión de que Anne Rice dejara atrás el vampirismo, resulta que llega una grata sorpresa. Un nuevo libro de tintes oscuros y con las páginas empapadas de sangre. Ya sé que estoy atrasada, pero es que hasta ahora pude hacerme del tiempo para leer su obra más reciente y (aprovechando) de una vez me leí la continuación.

Hace poco encontré en algún lugar de la red críticas pésimas acerca de este libro; afortunadamente ya había terminado su lectura, de lo contrario me habría dejado llevar por un juicio erróneo. Pienso que la persona que escribió esa terrible opinión estaba demasiado predispuesta cuando leyó La hora del Ángel. Y no, no voy a decir que se compare ni remotamente con aquellas crónicas que tantos estragos causaron en mí y que, hasta la fecha, me siguen fascinando y envolviendo en ese mundo inmortal y hermoso, pero estas ‘crónicas angélicas’ (no sé a quien se le ocurrió titularlas así, pero les aseguro que no fue a mí), sí son dignas del persona cuyo nombre ostentan en la portada.

En el primer libro vamos a conocer a un asesino a sueldo que en su pasado sufrió indeciblemente y, pretextando eso, se convirtió en sicario de un hombre que siempre le dice que ellos son los “chicos buenos”. Rice nos describe la vida de Toby O’Dare (pues así se llama el protagonista) de una manera tan vívida, detallada y magistral como sólo ella sabe hacerlo. En lo personal hay una escena que me puso al borde del llanto, tan macabra y cruel que, a partir de ahí supe que esta lectura sí valía la pena, y mucho.

Por otra parte, un ángel se le aparece a O’Dare y le ofrece la salvación a cambio de que le ayude, valiéndose de esas excelentes dotes gracias a las que ha sobrevivido asesinando gente (un poco irónico ¿no?). Total, que el ángel este lo lleva al pasado (siglo XIII) y ahí el protagonista debe cumplir su misión, salvando a cierto número de personas. El final del libro es, sin lugar a dudas, un nada disimulado gancho por parte de la autora para comprar el que sigue (supongo que también es válido).

En La prueba del Ángel, también el ser celestial se lleva a Toby por un viaje en el tiempo, pero en esta ocasión a la Roma del siglo XV. Salvar una vida… aprender una lección… no dejarse llevar por las tentaciones. La verdad es que en esta segunda entrega hay más filosofía y disertación acerca del bien y el mal; el protagonista se ve asaltado por dudas acerca de su identidad y del valor de su vida y de su paso por el mundo y su misión como ser humano y todas esas cosas que todos nos hemos planteado alguna vez (creo). Huelga decirlo, a ratos llega resultar tedioso. Pero eso no le quita el mérito que tiene de lograr envolver al lector de manera mágica, imaginar los escenarios, meterse en las conversaciones… incluso percibir los olores. Y, en mi opinión, ahí reside el valor de un libro.

En conclusión, no son estos libros para profundizar mucho en ellos; yo diría que mero entretenimiento y nada más; pero valen la pena y cumplen su objetivo. Con eso basta para que se queden en mi lista de inseparables. Un beso a todos y hasta la próxima!!!

martes, 7 de junio de 2011

Hablemos un poco de libros.


Desde hace un par de semanas vi esta especie de meme en el blog de alcorze, él siempre deja abierta la posibilidad en sus entradas de que el meme lo siga cualquiera, así que me propuse contestarlo, pero hasta ahora pude hacerlo. Pues bien, he aquí mis respuestas:

El último libro que he leído: Armand el Vampiro de Anne Rice (del cual ya hable en la entrada anterior).

Un libro que cambió mi forma de pensar: pues digamos que Demian (de Hermann Hesse) ha sido uno de los libros que más me ha pegado, lo cual supongo que se debió a la época de mi vida en que lo leí. No cambió precisamente mi forma de pensar, pero sí me dio muchas cosas qué reflexionar. Cuando lo leí por segunda vez, pasó lo mismo, aunque de diferente manera.

El último libro que me hizo llorar: mmm… hace mucho que no lloro con un libro, pero Agua Para Elefantes, casi lo logró. Con el que sí sufrí mucho fue con Marianela, de Benito Pérez Galdós. Aquí hablo un poco acerca de él.

El último libro que me hizo reír: a principios de año leí uno que se llama La Compañía de los Muertos, la verdad es que no es para reírse ni tantito porque habla de un asesino serial. Pero mi humor macabro se vio ampliamente satisfecho en un par de ocasiones y sí me sacó la carcajada.

Un libro prestado que no me han devuelto: ufff… un buen. Recuerdo Drácula (aunque ya lo volví a conseguir), uno de Entrevista con el Vampiro (lo tenía repetido así que no me dolió tanto), el primero del Caballo de Troya (y ni lo había leído)… entre varios más, por eso ya no los presto.

Un libro prestado que no he devuelto: También han sido varios, de los que me acuerdo son uno de La Condesa Sangrienta, el de El Nombre de la Rosa y creo que uno de Las Aventuras de Sherlock Holmes XD

Un libro que volvería a leer: muchos, varios ya los he vuelto a leer. Sobre todo el de El Perfume que leo cada año, jeje. Como ya he dicho estoy releyendo los de Anne Rice… y en fin hay un buen, que quisiera volver a leer, todo es cuestión de tiempo.

Un libro para regalar a ciegas: quizás alguno de Oscar Wilde, que es uno de mis autores favoritos ¿a quién no le puede gustar Oscar Wilde?

Un libro que me sorprendió para bien: pues más que uno son varios, La Saga de Cirque Du Freak (de donde salió la fea película de El Aprendiz de Vampiro). Comencé a leer el primero como jugando y me clavé gacho con ellos, hasta terminarlos. Me fascinaron.

Un libro que robé: pues robado ninguno, pero como ya mencioné arriba, me he quedado con varios. Aunque en secundaria un amigo me dio un libro de la biblioteca de la escuela y nunca lo devolví. Era una historia para niños.

Un libro que encontré perdido: pues creo que nunca he tenido esa suerte. Pero una vez una clienta de mamá desechó como dos cajotas de libros y vinieron a parar a mis manos, aproximadamente el 35% forman parte ahora de mi biblioteca y el resto no me gustaban así que los regalé.

El autor del que tengo más libros: de Anne Rice (¿qué no conozco a otra? Jaja). Bueno, es que de los autores que me gustan tengo casi todos, pero no son tantos como los de ella.

Un libro valioso: pues que valga mucho dinero creo ninguno, no soy mucho de comprar ediciones caras. Sentimentalmente, muchos… de hecho cada libro tiene un valor especial.

Un libro que llevo tiempo queriendo leer: Nuestra Señora de Paris, de Víctor Hugo, lo compre hace tiempo pero por equis o ye razón no he podido dedicarme a él.

Un libro que prohibiría: pues no, no podría prohibir ninguno, porque los libros están para leerse, traten de lo que traten. Lo único que habría que cuidar es la edad apta para leer tal o cual obra.

El próximo libro que voy a leer: tengo pendiente el tercero de Millennium, La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire, así que en cuanto termine el Talismán, sigo con ese.

Pues ya, fue divertido y, al igual que alcorze, pienso que obligar o comprometer a alguien no está padre, así que si alguien quiere seguirlo, adelante. Si no, pues ni modo, por lo menos espero haberlos entretenido XD Saludos y hasta la próxima!!!

domingo, 5 de junio de 2011

Las crónicas vampíricas o mi vampirismo crónico inventado.


Mi pasión por los vampiros de desarrolló desde que yo era muy niña; me recuerdo sentada junto a mi madre mirando al Drácula de Francis Ford Coppola, fascinada y sorprendida ante la actuación de Gary Oldman. La escena más perturbadora (para mí): cuando, convertido en bestia, ‘viola’ y muerde a Lucy mientras Mina los observa… (Ahora esa escena aparte de perturbadora me parece excitante XD).

Luego vinieron los vampiros de Entrevista con el Vampiro, más humanizados y galanes. Más encantadores todavía. Yo pensaba que si todos los vampiros eran como Brad Pitt, Tom Cruise y Antonio Banderas, entonces estaría genial ser uno de ellos (y que me chuparan lo que quisieran).

Crecí y me enteré de que Lestat era invento de una mujer loca llamada Anne Rice, y que (ya para entonces) había muchos otros libros acerca de los mismos personajes con los cuales deleitarme. Y así, mi amor por estas criatiuras nocturnas comenzó a tener más fundamento. Para empezar leí la clásica y nunca pasada de moda novela de Bram Stoker; en mi opinión, esto es básico cuando vas a declara algo tan definitivo como “amo los vampiros” (no sólo haber leído una saga de pseudo-vampiros que brillan al sol). Para continuar, vinieron las respectivas historias de Sheridan Le-Fanu, Allan Poe y Polidori, entre otros.

Pero mi verdadero contacto con Anne Rice y sus Crónicas Vampíricas llegó a mis 16 o 17, cuando estaba en prepa. Cayó en mis manos (por fin) Entrevista con el Vampiro, y ahí estaba yo, metida en una historia que me sabía ya de memoria, pero que ahora empecé a conocer más a fondo. Y huelga decir que, contrario a lo que comúnmente sucede, decidí que me gustaba más la peli que el libro.

Poco después de eso conocí a unas chicas tan maniacas como yo, a las cuales también les gustaba todo ese mundillo oscuro y sangriento (siguen siendo mis únicas amigas hasta la fecha). Entre todas empezamos a coleccionar los libros de Rice y también los leímos sin orden ni concierto. En mi caso (luego de Entrevista) empecé por leer Armand, el sexto libro de las crónicas. Claramente esto fue un grave error, pero pues en aquél entonces no gozaba del presupuesto ni de las facilidades para conseguir todos los libros como van y tuve que conformarme con leerlos como caían en mis manos. Así que de esa manera leí todos los que conforman la serie y luego tuve que poner las piezas como un rompecabezas.

Afortunadamente poco a poco y con muchos esfuerzos pude ir juntando todos los libros y en fin, que aburrirlos con toda esta perorata de si soy una buena amante de vampiros, o si los leí o no los leí, se debió a que desde hace tiempo comencé a leer estos libros otra vez, pero ahora sí en orden y toda la cosa.


Hace cosa de una semana acabé precisamente con Armand, el cual cabe mencionar que lo disfruté unas cuatro o cinco veces más que la primer vez. Principalmente por el hecho de que ahora sí sé todo lo que pasó en los libros anteriores (todos protagonizados por Lestat).

Quien haya visto el filme dirigido por Neil Jordan (la adaptación de la primera novela), sabrá que Armand es el vampiro que Louis encuentra cuando llega junto con Claudia a Paris. Es el líder de ‘Los Hijos de las Tinieblas’, quienes se refugian en ‘El Teatro de los Vampiros’ haciéndose pasar por actores y así justificar su palidez y falta de humanidad. Él mismo declara ser el vampiro más viejo sobre la tierra, aunque luego, en el segundo y tercer libro, veremos que es completamente falso.

Para empezar hay que aclarar que la imagen de Antonio Banderas es absolutamente discordante con la descripción del personaje en este libro. Armand es más bien menudo (un adolescente de hecho cuando recibió el don oscuro), rubio, delicado y más como ‘un ángel de Botticelli, según palabras de su creador, Marius. Totalmente rebelde e inmaduro.

El libro comienza en Nueva York, poco tiempo después del final de Memnoch el Diablo (el libro anterior), pero su historia empieza en Kíev, cuando es secuestrado y vendido como esclavo; rescatado después por Marius, su maestro y progenitor. Pasa su juventud en Venecia al cuidado de ese vampiro mundano y caprichoso, aprendiendo sobre la vida y otras banalidades, luego es transformado y regresa a ‘La Ciudad de Vladimir’ (curioso ¿no? XD) para terminar de entender su infancia y otras cosas. Posteriormente, es forzosamente convertido en ‘servidor del diablo’ en la asamblea de París. Al final regresa a la gran manzana y entonces une todos los cabos sueltos que faltaban (de los cuales no debo hablar porque entonces estaría arruinando el –y los- libros).

He encontrado a personas que me han dicho que el libro de Armand no es tan bueno, pero para mi sí lo es. Luego de leer puras historias protagonizadas por el vampiro rubio y de ojos azules que bebió la sangre de la madre de todos los vampiros, creo que enterarse de las vidas y no-vidas de los otros personajes resulta interesante y siempre cautivador.

Como ya he dicho, esta segunda vez disfruté la novela mucho más que la primera, la entendí mejor y me quedé con más cosas. Mi veredicto final es que todo amante de vampiros debe leerla, porque se reúnen en ella desolación y belleza; vida vampírica pura. Mucha sangre, de esa que también a mí me dan ganas de probar. Armand es capaz de despertar compasión y envidia, pasión sobre todo, pero creo que no podría enamorarme de él… no es mi tipo XD

En fin, quizá después me decida a hablar con más detalle de los otros libros y del bodrio de película titulada La Reina de los Condenados. Por ahora, me han dado ganas de volveré a ver Entrevista con el Vampiro y soñar un poco más con que uno de ellos venga y ‘beba de mí’. Un beso y hasta la próxima!!!

sábado, 14 de mayo de 2011

De paquidermos y actos circenses.


Tuve este libro guardado durante meses, esperando que le tocara su turno de ser leído, pero no le llegaba y no le llegaba. Luego vi que pronto se estrenaría una película basada en el mismo, aún así no lo empecé. Posteriormente comencé a escuchar buenas críticas de lo excelente que era la novela y que el filme era bastante espectacular, entonces por fin me decidí a adentrarme en una historia sin igual, completamente original y que me dejó el mejor sabor de boca que últimamente he tenido.

Agua para Elefantes es un libro escrito por la autora Sara Gruen, se desarrolla en la época de la gran depresión… ¿o sólo es depresión a secas?, bueno, como sea. Jacob Jankowski es un estudiante de veterinaria que se queda huérfano y sin dinero, así que huye de la universidad y va a parar a un circo. Ahí conoce a Marlena, la esposa del encargado de los animales, August, y estrella principal del espectáculo; predeciblemente, se enamora de ella.

Una historia de amor como muchas otras y que la verdad nada tiene de nuevo ni de maravilloso; pero el escenario donde se desarrolla, los personajes que acompañan a los protagonistas, las situaciones en las que se ven involucrados, todo el conjunto en sí, hace que sea una novela no sólo romántica, no sólo de aventura, sino sumamente diferente de la mayoría.

No sé porque desde antes tenía la sensación de que la historia estaba rodeada de ese halo de mágica rareza que se ve en El Gran Pez, titulo del que, por un lado, la película me fascinó, pero por otro, tengo pendiente el libro. En parte tenía razón, pero en muy poca parte; ambas están contadas por un anciano que narra sus aventuras, pero uno está más lúcido que el otro. Por lo tanto, Agua para Elefantes es más real, pero al mismo tiempo más seductora.

El romanticismo pasa a segundo plano cuando aparece en escena Rosie, la verdadera protagonista, una elefanta de cincuenta y tantos años demasiado inteligente y sensible, el único problema es que sólo entiende polaco. Pero este detalle es descubierto demasiado tarde y, mientras, el paquidermo pasa por idiota porque no obedece, lo que le acarrea muchos maltratos por parte del infeliz de August, hombre desequilibrado y con problemas realmente graves de ‘esquizofrenia y paranoia’, temido por muchos y odiado por todos.


Cuando terminé el libro declaré: “ahora tengo todavía más ganas de ver la película, aunque la protagonice el remedo de vampiro mediocre”. Ya sé que está muy mal juzgar por completo a un actor sólo por un personaje nefasto, pero la verdad es que no lo puedo evitar; y creo que encarnar a Edward Cullen es lo peor que Pattinson, que tan bien me había caído cuando hizo de Cedric Diggory, pudo hacer para caer de mi gracia. Ahora bien, supongo que con esta actuación se reivindicó un poco, aunque no pude dejar de pensar que de un momento a otro iba a entrar en la piel de su personaje de chupasangre gay, ni modo ¿qué se le va hacer?

En cuanto a Witherpoon, creo que le faltó gracia, elegancia y un poquitín de descaro; todo el tiempo es demasiado dulce cuando en realidad el personaje no es así, pues está lleno de matices. Le pudo haber sacado mucho más jugo a su papel, sin embargo no brilla. Pero a final de cuentas yo no soy crítica de cine ni nada de eso, así que no me hagan mucho caso; sólo pongo lo que percibo.


Y claro que a ambos actores les hace mucha sombra la preciosa elefanta (llamada Tai en la realidad, por cierto), que se lleva las palmas y prácticamente toda la película. Aunque sí están de mucho sufrimiento las escenas donde es golpeada, como para llorar sin duda. Sin embargo causa ternura y gracia todo lo que hace el animal, uno se enamora de ella aún si los animales de esa especie no son muy del agrado del espectador.

El punto culminante del libro es trágico, un poco macabro, terrible, pero el final como que fluye demasiado fácil y se vuelve muy rosa, cosa que me desagradó. Después de pasar por tanto y vérselas realmente negras, las cosas les salen a pedir de boca; como en final de cuento hadas. Pero en el filme me satisfizo el hecho de que, ese punto donde todo se decide, lo hicieron más violento todavía; sí le hicieron un poco más de show y le agregaron suspenso y heroísmo, pero creo que quedó mucho mejor que el de el libro. Otra vez, la elefanta se lleva la escena.


Es verdad que el libro es mucho más hermoso… y más cruel y más explicito. Pero realmente la película no se queda nada atrás y logró retratar la crudeza de un mundo donde debería reinar la magia, pero esta se ve constantemente opacada por la maldad del ser humano.

Igual y sonaré repetitiva, pero lo vuelvo a decir; de lo mejor que he leído, de las mejores películas que he visto últimamente. Si lo han leído o han visto la peli… o lo hacen después de leer esto, pues no dejen de platicarme su opinión, en qué están de acuerdo conmigo y en qué no. Un beso a todos y hasta la próxima!!!

martes, 10 de mayo de 2011

Llegué a la conclusión de que no podría ser narco.


Pues sí, porque para serlo tendría que estar sola en el mundo y no tener nada que perder, y pues está claro que ese no es mi caso. Ni modo, adiós a mi sueño. Pero claro que el corroborar esto no cambia las ilusiones (locas) que tengo desde que iba en secundaria. Y ahora, como de lo que quiero hablar es de un libro, es mejor que entre en materia XD

La Reina del Sur, de Arturo Pérez Reverte, es una novela que quería leer desde hace algunos años, pero por una u otra cosa no había caído en mis manos y no había tenido la oportunidad. Y resulta que hace poco comenzaron a transmitir en la tv de mi país la serie basada en ese libro; la verdad es que yo no soy de las que vean tele, a menos que sean series o pelis, aunque por lo general todo lo veo en DVD, pero ahora me ha agarrado una vergonzosa fiebre de ‘Teresa la Mejicana’ y Doña Bárbara (de la que seguro luego hablaré) y eso que a mi las telenovelas me hacen vomitar.

Pues bien, a base de eso me puse a leer por fin el libro. Y cabe mencionar que de Pérez Reverte sólo había leído unos dos libros de los del Capitán Alatriste, pero el estilo de este otro trabajo es bastante distinto. La historia comienza en Culiacán, Sinaloa, con muertes, disparos y traiciones desde el principio. Retrata el mundo de los narcos del norte y todo lo que representa liarse con ellos, cómo un mal paso te deja mal parado y en fin, todo lo que tiene de bueno pero también de riesgoso; la verdad es que la mafia de este país no es precisamente la que me hace soñar.

Pero todo lo que vive esta mujer es lo que me hace cantar “ahhh dubi du, quiero ser como tu”; su residencia en España, aguantar dos años en la cárcel y luego… ser tan cabrona de irse a poner de frente con los rusos y negociar con su vida. Ser tan lista para triunfar en un negocio tan grande, ser tan ojete para no tentarse el corazón de quitar en medio a quien haga falta… sí, ese sería mi ideal.

Y el otro personaje que también me encantó es su amiga/socia, la burguesita Pati O’Farrel, una mujer a la que le vale madres todo y sólo vive para esnifar coca y embriagarse todo el día; aunque es ella la que saca a Teresa de la ignorancia y le muestra que los libros son la mejor cosa del mundo y los que enseñan casi tanto como la vida misma. Y ¿cómo no? También la instruye en otras materias mundanas.

Sin embargo la ‘teleserie’ como que ya no está dando el ancho adecuado, pienso que a la protagonista la están poniendo muy sentimentalona cuando en realidad no es así; se involucra mucho y se encariña demasiado. Opino que le están dando más largas de las que son y, es más, creo que hubiera estado mejor una buena peli, concisa y contundente, que pusiera todo lo importante y se dejaran de tanta parafernalia (parafraseando a Tita XD).

Al final del libro casi lloro (sí, que quiera ser fría y mala no me hace dejar de ser ñoña y llorona), y es donde me doy cuenta que esa es una vida en la que jamás me podría involucrar, porque hay demasiadas personas a las que quiero y… creo que nada más por eso. Pero dejando de lado mis sueños guajiros, puedo decir que, siempre y cuando les gusten las historias de este tipo, les recomiendo ampliamente el libro, seguro que pasarán un buen rato leyéndolo. Y ya saben, no dejen de comentarlo conmigo.

Por cierto, Feliz Día de las Madres!! Para mi mami, para las mamis que conozco, para las mamis que me leen y ¿cómo no? También para mí, que no por nada me desvelo, y a veces me desquicio, cuidando de mi pequeño vampiro. Saludos y hasta la próxima!!!

sábado, 30 de abril de 2011

El Principito y día del niño.


¿Por qué, cuando se es niño, todo suele ser más fácil… pero también más grande? ¿Por qué tener que pasar por cosas indeseables, y no sólo poder gritar muy fuerte para que lo malo se colapse? En esto pensaba hace poco, mientras veía una de mis caricaturas favoritas de la infancia, Sailor Moon. Creo que últimamente ando de mucha añoranza. Porque sí, mientras veía a Serena transformarse en Sailor Scout y gritar como loquita para acabar con los villanos, no pude evitar ponerme a pensar en las épocas de mi vida en las que sólo debía preocuparme por la escuela, ser obediente (todo lo que podía), comer mucho dulces y ver Sailor Moon y Candy Candy.

Luego, comencé a leerle a mi niño el libro de El Principito. Es vergonzoso lo que voy a decir, pero la obra fue cosa nueva tanto para Vlad como para mí, ¡¡jamás lo había leído!! Pero en fin. Quizá haya muchas cosas del libro que todavía sean inentendibles para él, pero… ¿ya para mi? ¿Tendrá razón el autor cuando dice que los adultos no entendemos nada, que somos felices sólo si lo complicamos todo cuando en realidad las cosas son tan sencillas? Pienso que sí, que lo complejo de ‘nuestro mundo’ no se debe a otra cosa que no sea nuestro propio afán de sentirnos chingones al desembrollar nuestros propios embrollos… en la mayoría de los casos. Probablemente los niños no quieren platicar con nosotros por esas mismas complicaciones y porque “es muy aburrido estar explicándonos todo”.

Hoy es día del niño en mi país y desde antes que naciera mi Vlad, siempre me entusiasmó esta fecha, aunque yo ya no tuviera la edad para festejarla. Sin embargo era muy padre que mi mamá siempre tenía un regalo para mí y que las tías siempre seguían contándome entre los primos pequeños y no entre los mayores. Tal vez esto se deba a que todo el tiempo me estoy riendo y jugando, me siguen fascinando las caricaturas y ni hablar de comer dulces, me encantan.

Pero hoy me siento un poco mal (dolencias físicas que no tengo ganas de explicar XD), y no hicimos nada para festejar a Vlad ni a mi hermana, aunque seguro que al rato comeremos pastel. Creo que puede notarse la falta de relación en cuanto a los temas de esta entrada, pero a fin de cuentas lo que quería decir es que ser niño es hermoso y no quiero dejar de serlo nunca, aunque supongo que darme cuenta de que lo ‘esencial se oculta a mis ojos’ es una prueba de que mi infancia ha quedado muy atrás.

También quiero comentar que casi al final del libro me encontré con un fragmento (el inicio, de hecho) de una canción de mi cantante favorito, muy curioso:


La gente tiene estrellas que no son las mismas. Para los que viajan, las
estrellas son guías; para otros sólo son pequeñas lucecitas. Para los sabios las
estrellas son problemas. Para mi hombre de negocios, eran oro. Pero todas esas
estrellas se callan. Tú tendrás estrellas como nadie ha tenido...

Aunque claro que del párrafo del libro a la rola hay cambios:





Y finalmente, deseo que haya muchas oportunidades más para festejar a Vlad como él quiera y que se retrase mucho, mucho el tiempo en que deje de ser mi niño, mi bebé. Que se pasen un excelente día, tanto los niños como los no tan niños. Un beso y hasta la próxima!!!

miércoles, 20 de abril de 2011

Un Sherlock Holmes a la mexicana.


Este libro cayó en mis manos por casualidad (hace mucho, mucho tiempo… bueno, como cinco años), pero jamás lo leí y quedó en el olvido. Otra vez por casualidad, hace poco tiempo, di con él entre el cúmulo de desorden que es mi biblioteca y de nuevo no me dieron ganas de leerlo. La contraportada no me decía realmente nada, entonces me fui a la solapita esa donde por lo general te hablan del autor; y la información iba de que si el tal Emmanuel Matta nació en tal fecha y en tal lugar y que fue cantante de ópera, hasta que plaff, un sospechoso accidente lo dejó discapacitado y entonces se dedicó a resolver misterios en el bar La Ópera.

Lo de los misterios me llamó la atención y fue lo que finalmente me hizo tomar la decisión de leer la novela, pero en cuanto a lo que dice de el autor y de que él mismo sea el protagonista de todos los casos y, por lo tanto, el que los resuelve, no tengo idea de hasta que punto sea cierto; peor aún porque busqué información en internet y no encontré nada de gran ayuda, sólo pude encontrar una entrada de un blog (este) donde se dice que el nombre es un pseudónimo utilizado por Carlos Fuentes o quizá Gabriel García Márquez, pero que nadie sabe quien es en realidad Emmanuel Matta (si alguien sabe, ¿puede hacerme el favor de sacarme de mi ignorancia?).

Pero en fin, pasando directamente al libro. Puedo presumir que es uno de lo que he terminado en menos cantidad de tiempo durante las últimas fechas (una semana, que tampoco es que sea muy loable, pero es lo mejor que puedo lograr desde que me convertí en abnegada madre y ama de casa). Como sea, consta de seis historias que se desarrollan en los años mil novecientos treinta y algo y cuarenta y algo..; en cada una de las aventuras, las ‘victimas’ o la policía vienen al señor Emmanuel Matta para que les ayude a resolver tal o cual caso.

Él, por su lado, impedido para moverse y para hacer el trabajo de campo, se apoya en dos ayudantes sumamente leales (y cuya homosexualidad no es del todo bien vista durante aquellas épocas), limitándose a realizar el trabajo inductivo y deductivo y a ver la vida pasar en La Ópera (como ya había mencionado), observando todo con ojo critico y comiéndose todo lo que se pueda, eso sí, sin animo de caer en el pecado de la gula, sino disfrutando casi religiosamente de platillos típicamente mexicanos.

Un personaje carente de la audacia y temeridad que caracterizan a aquél creado por Sir Arthur Conan Doyle (sí, ese tal Holmes que es uno de mis amores ficticios y con el que no pude evitar comparar al ‘detective´ de esta entrada), pero dotado con la mima perspicacia. Bastante reservado y un tanto intolerante, aunque muy capaz de sacar en claro hasta el más turbio de los asuntos.

Creo que lo mejor de la novela es lo bien lograda que está, y no porque al resolver los casos uno diga “vaya, pero si todo estaba muy claro desde el principio”, como suele ocurrir con los casos del amigo de Watson; sino porque el lector es prácticamente capaz de respirar la atmósfera y sentirse dentro de la propia historia, o por lo menos eso me pasó a mí. Además de que claro, tiene sus momentos divertidos y, en general, no resulta aburrido, es más bien bastante ameno.

Y el veredicto final es que me ha gustado y lo recomiendo, aunque no esperen una joya de la literatura. Y, si les interesa, de verme obligada a elegir entre Sherlock y Matta, por descontado me quedo con el primero (aunque sea un heroinómano y fumador de opio… creo que eso lo hace aún más interesante XD). Los quiero y hasta la próxima!!!

lunes, 11 de abril de 2011

Versos libertinos.


Cuando iba en prepa (y me gustaba burlarme de todo y de todos… más que ahora) leí un curioso libro llamado Jardín de Venus, ¿el autor? Félix María de Samaniego. ¿De qué iba? de cuentos picarescos, medio eróticos y muy pero muy divertidos. Los cuentos estaban escritos en versos y a mí me hicieron pasar unos ratos buenísimos.

Uno especial me hizo reír como loca, y más tarda que perezosa (expresión usada para decir que lo hice rápidamente XD), se lo leí a todas mis amigas… y a todo aquél que se dejara.

Hace poco y sin una razón de peso para ello, me acordé de dicho cuento y busqué el mencionado libro. No leí la obra completa, pero sí me volví a reír (y ¿por qué no? A recordar con algo de nostalgia aquellos años de mundana diversión), volviendo a leer El Cuervo, y como no soy envidiosa, helo aquí:

En un carro manchego
Caminaba una moza inocentona
De gallarda persona
Propia para inspirar lascivo fuego.
El mayoral del carro era Farruco,
De Galicia fornido mameluco,
El que, en cualquier atasco, daba asombro
Verle sacar mulas y carro al hombro.
Un colchón a la moza daba asiento,
Porque el mal movimiento
Del carro algún chichón no levante.
Lector, es importante,
Referir y tener en la memoria
La menor circunstancia,
Para que, por olvido o ignorancia,
La verdad no se olvide de esta historia.
Yendo así caminando,
Vieron un cuervo grande que, volando,
A veces en el aire se cernía
Y otras el vuelo al carro dirigía.
-¡Jesús, qué pajarraco tan feote!
-dijo la moza-. ¿Y ese animalote
Qué nombre es el que tiene?
-Es un cuervo –respondió el arriero–,
Embiste a las mujeres y es tan fiero
Que les pica los ojos, se los saca,
Y después de su carne bien se atraca.
Oyendo esto la moza y reparando
Que el cuervo se acercaba
Al carro donde estaba,
Tendióse en el colchón y, remangando
Las faldas presurosa,
Cara y cabeza se tapó medrosa,
Descubriendo con este desatino
El bosque y el arroyo femenino.
Al mirarlos Farruco, alborotóse:
Subió sobre el colchón, desatacóse,
Sacó… ¡poder de Dios, qué grande que era…!
Y a la moza a empujones
Enfiló de manera
Que del carro los fuertes enviones,
En vez de impedimento,
Daban a su timón más movimiento.
Y en tanto que él saciaba su apetito,
Ella decí: –¡Sí, cuervo maldito;
Pica, pica a tu antojo,
Que por ahí no me sacas ningún ojo!


Espero que ninguno de los que me leen se sienta ofendido con mi ligereza, jejeje, pero la verdad es que no pude evitar copiarlo aquí. Cabe mencionar que lo pongo tal cual aparece en mi libro. Y sí, de repente como que parece complicado de leer (por eso de la rima y algunas palabras medio poco usuales), pero la verdad es que es muy sencillo y no hay que ser un genio para entenderlo.

Además, creo que no es tan perverso como los cuentos del Marqués de Sade, quien en aquél entonces también me traía loquita (sí, soy una libertina, jajajaja… bueno, no siempre) y del que también recuerdo cierta parte del libro de Julliette que tiene que ver con un burro… demasiado enfermo como para platicarlo ahora.

En fin, regresando al Jardín de Venus, les digo que el resto de las historias son bastante similares en cuanto a la temática, pero muy variadas entre sí y casi todas muy entretenidas (digo casi todas porque sí hay una que otra que no me dejó muy convencida). Ojalá y se animen a leerlo y luego me platiquen que tal. Besos y hasta la próxima!!!

lunes, 4 de abril de 2011

La triste y corta vida de Margarita Gautier.


Mujer de vida galante, hermosa y sensible, inspirada en la figura de Marie Duplessis, (que de hecho no sé quien fue, pero bueno). La Dama de las Camelias es un drama romántico del autor Alejandro Dumas (hijo), que comencé a leer hace cosa de un mes y que, contrario a mi carácter duro e insensible, sí me quiso dejar moqueando una que otra vez.

Cuando compré el libro, no conocía yo nada de la naturaleza de este, ya no digamos su argumento. Había leído ya dos grandes obras del padre: Los Tres Mosqueteros y El Conde de Montecristo, pero del hijo nada. Y para no morir ignorante pues que lo leo.

Para empezar ya desde el principio nos advierten que la historia terminará en tragedia y, a pesar de que el lenguaje es bastante formal, no me pareció aburrido y sí me dieron ganas de enterarme qué con el romance de una cortesana y un joven mozo. Vamos, no es que sea la primera historia como esta de la que me entero (ahí tenemos Moulin Rouge que, quitando la música y otras artes, es bastante similar), pero La Dama de las Camelias está rodeada de un halo diferente que la hace interesante.

Pues bien, un narrador ficticio comienza a decirnos quién era Margarita, cómo murió y cómo llegó él, este narrador, a enterarse del idilio amoroso que hubo entre ella y Armando Duval, amante de esta mujer. Luego, el mismo Armando toma el hilo de la historia y narra a detalle como fue su relación con Margarita; desde el momento en que la conoció y quedó ‘flechado’ por ella, pasando por todos los esfuerzos que tuvo que hacer para captar su atención y luego, la felicidad que vivió a su lado.

Pero ¡oh, demonios! Es de suponer que en este tipo de relaciones (las de hombre decente – mujer fatal) siempre imperará el demonio de los celos, y ¿cómo no? El hombre que se enamora de una cortesana debe tener el corazón muy frío o de plano, no amarla verdaderamente. En este caso, pues Armando no es de alta posición social, no tiene los recursos para mantener el tren de vida que Margarita lleva y, menos aún, para pagar las deudas de esta. Por lo tanto, ella accede a amarlo, pero no a ser ‘sólo suya’, ya que necesita de lo que sus otros amantes le remuneran para no caer en la desgracia… económica, claro.

Sin embargo, pasado algún tiempo, resulta que el amor de ambos es tan grande que uno se sacrifica por el otro y ella renuncia a su lujosa vida con tal de vivir junto a su amado. No obstante otras circunstancias los separan y ella se ve obligada a mentirle a Armando para que se aleje de ella y él (hombre corto de entendimiento en asuntos del amor, igual que todos los hombres –y espero que los que me leen no se sientan ofendidos XD-) se cree la historia y toma a Margarita por falsa y traicionera. Nada nuevo realmente en cuanto a engaños ‘sacrificiosos’ de este tipo.

Ella llevaba mucho tiempo enferma de los pulmones, y con la tristeza generada por no tener a su amado Armando junto a ella, se consume rápidamente hasta llegar a una muerte prematura. La última parte del libro consta de algunas cartas y un diario escrito por Margarita (prácticamente en total agonía), revelando todo lo que amaba en realidad al joven Duval y las razones que la llevaron a actuar de tal manera.

Finalmente, llego a la conclusión de que este es otro clásico que no debe faltar en el haber de cualquier lector, muy rosa, muy rosa, sí, (igualito que la cubierta del libro), y romántico, pero con ese toque de conmovedora y cruel tragedia que, me avergüenza confesar, hizo que me estremeciera en algunas capítulos.

Muy recomendable (si no detestan el romance) y, lo que siempre les digo, si la han leído no dejen de comentarme que tal, y si no, pues también, jeje. Un abrazo y hasta la próxima!!!

miércoles, 30 de marzo de 2011

La chica del cerillo y la gasolina.

Bueno, hubiera podido resumir más el titulo poniendo sólo ‘la pirómana’, pero como que ya no se escuchaba tan bien ¿no? Pues sí, convenientemente pude terminar el segundo libro de Millennium antes de que sacaran la película de cartelera y, con mis poderes mágicos (jejeje), pude manipular a cierta persona para ir a verla. Y ahora, me dispongo a hablar tanto de la obra literaria como de la cinematográfica (como ya es mi costumbre) y, por cierto, hay spoilers.

Bien, ya introducidos y avisados, empezaré por el libro, debo confesar que me pareció larguísimo y casi interminable, supongo que debido al hecho de que demoré bastante en darle fin, casi me llevé dos meses (intercalándolo con otros y de más) y llegó un momento en que el principio se me hacía lejanísimo y realmente increíble que yo, una lectora voraz… antes, no avanzara en la historia.

En resumidas cuentas este segundo volumen trata sobre cómo Lisbet es acusada de matar a tres personas y Mikael, el periodista buena onda, mueve cielo, mar y tierra para demostrar que ella no mataría a nadie (pese a lo perturbada que parece); a la par se habla del ‘traffiking’ y la prostitución. Claro que para ponerle más emoción al asunto todo termina relacionándose entre sí.

Malo… no es, menos malo que el primero según yo; de hecho me gustó, sobre todo a partir del ‘triple asesinato’ y la acusación de Lisbeth Salander. La parte buena es que se develan todos los secretos (o casi todos, yo supongo) del pasado de esta peculiar chica (nos enteramos de quien es su padre y que no todos los locos están locos por que sí) y otra vez la vemos en acción. Aunque eso sí, poco antes del final, sus hazañas me dejaron con una cara de perplejidad que me fue difícil quitar. ¿Cómo jodidos una mujer de su complexión y eso, sobrevive a un balazo en la cabeza y además sale ilesa después de ser ‘enterrada viva’? (¿Acaso el autor se inspiró en Kill Bill?)¿Qué su papá aparte de engendrar tipos grandotes y literalmente insensibles, también engendraba muchachitas enclenques e invencibles? Tal y como dicen: una familia de freaks.

En cuanto a la película, pues no voy a hablar de los detalles que cambian ni nada de eso, pero sí voy a recalcar que la imagen de Salander no me gustó para nada, como que el cabellito así de largo no le va. Sin embargo el actor que interpreta al ‘Gigante Rubio’ me dejó impactada, prácticamente es tal y como lo imaginé; con cara de malote pero medio menso, o sea el típico estereotipo del matón. En cuanto a Mikael… pues el tipo no me gustó desde la primera (demasiado soso), además de que el personaje no me fascina, así que no tengo mucho que decir.

Lo que sí puedo afirmar es que saqué dos cosas buenas. La primera es la certeza de que me urge comprarme una cigarrera, porque si alguna vez me encuentro en una situación similar a la de Lisbet y me entierran tomándome por muerta, es casi seguro que con ella pueda salvarme. La segunda (y esta no es broma) ¡¡es que ya sé cómo me voy disfrazar en Halloween!! Así:


¿A poco no está genial? A mi si me gustó el maquillaje, aunque en la foto no se aprecia tan bien. Y además lo titularé ‘disfraz de mujer que odia a los hombres que no aman a las mujeres’, bien original.

Total, que no es que me haya quebrado la cabeza reseñando el libro y la película (nunca lo hago, jeje), pero si quieren saber si las recomiendo o no pues… todo depende del gusto de cada quien; como ya había dicho, Larsson no es la octava maravilla, pero si comparamos sus libros con otras basuras que se han editado en los últimos tiempos, creo que la saga Millennium queda bien parada. Inclusive comenzaré a leer pronto el último libro, así que ya les estaré hablando de ello. Por cierto ¿alguien sabe si es verdad que Daniel Craig será Mikael en la versión gringa? Porque de ser así seguro que estarán mucho mejor que las suecas XD Saludos y hasta la próxima!!!

jueves, 10 de marzo de 2011

“No tienes una idea de lo retrasada que puedo llegar a estar”


Esta es mi línea favorita, dicha por mi personaje favorito en mi escena favorita de Millennium 1, Los Hombres Que No Amaban a las Mujeres. En realidad este libro lo leí desde finales del año pasado, pero apenas hace unos días vi la película y, los que me han leído, saben de mi ideología de hablar de la película y del libro en la misma entrada (para ahorrar espacio, tiempo y esfuerzo, jeje).

En este caso el libro comencé a leerlo con altísimas expectativas, esto debido a la infinidad de comentarios que habían llegado a mí sobre lo increíblemente buena que era la saga. Que si Larsson había descubierto el hilo negro de la novela nagra (que redundante se oye, jeje), que si era impresionante e inigualable, y lo que más hizo ruido, la repentina muerte del escritor; esto último sin lugar a dudas hizo que las ventas de su obra aumentaran considerablemente poniendo su trilogía en los primeros lugares. De hecho él originalmente había concebido su saga en siete libros, pero evidentemente su destino no era terminarlos… ni disfrutar de las ganancias.

No pienso hablar de lo que va el libro (esa información la pueden conseguir en otro lado), pero sí pienso decir que lo que más me gustó fue el peculiar personaje de Lisbeth Salander, una chica relegada de la sociedad, con problemas sicológicos, violenta, rebelde, de conducta reprobable y sometida a vivir bajo tutelaje legal porque es declarada incapacitada para manejar su propia vida. Larsson la describe como una mujer adulta con aspecto de adolescente, sumamente delgada, siempre vestida de negro a la moda punk, con unos senos más bien escasos y bisexual. Eso sí, esta chica tiene un sentido de la moral y la justicia muy pero altos, aunque incomprensibles para la mayoría de las personas. Tras todo esto se esconde una hacker inigualable (de las mejores en el mundo, de hecho), una inteligencia inmensa y una memoria fotográfica envidiable (bueno, es que siempre he querido tener una memoria así porque soy muy mala recordando cosas). En cuanto a su pasado es un misterio total, pero que parece ser tan escabroso que dan ganas de averiguarlo como sea (¿será por esto que insisto en leer el resto de los libros?). En fin, una chica que no se mete con nadie, pero quien se meta con ella tiene todas las de perder.

Ejemplo de esto es su abogado tutor, Bjurman, un hombre desagradable y controlador, pero pusilánime en el fondo, de esos que “odian a las mujeres”. Al darse cuenta del supuesto retraso mental de Lisbeth, decide aprovecharse de ella creyendo que se saldría con la suya. Primero la obliga a hacerle sexo oral en su oficina, esto a cambio de firmar un cheque con el propio dinero de ella, pero que él, desde su posición ‘privilegiada’, controla de manera poco profesional. Tras esto viene una violación en toda regla, cuyos detalles bien podría poner aquí pero prefiero que, los que quieran, lo lean por su cuenta. A causa de este terrible maltrato, nuestra chica se venga de la forma más cruel y fascinante posible; cobrándose con la misma moneda y con todas las armas y circunstancias a su favor para que este tipo no pueda tomar represalias. Dejándole claro que si la volvía a tocar ella se encargaba de borrarlo de la faz de la tierra y poniendo todas las condiciones necesarias para que su ‘tutelaje’ no interfiriera con la vida tranquila que ella tenía derecho a llevar. Una escena que me dejó más perturbada de lo acostumbrado y que aplaudo completamente, ya que creo que estos sujetos se merecen eso y más. Ella le tatuó en el vientre un mensaje que no dejaba lugar a confusiones: “Soy un sádico cerdo, un hijo de puta y un violador”, ¿así o más claro?

Cabe mencionar que pocas veces un personaje femenino despierta tanto interés en mi, por lo general admiro más a los hombres (aunque claro que eso no quiere decir que apoye el machismo ni nada de eso) y la única excepción a esto había sido madmoiselle Juliette, creada por el divino Marques. Pero ahora, bueno… ¿qué puedo decir? Sencillamente me enamoré de Salander y las únicas partes que realmente me fascinaron del libro fueron esas donde ella estaba involucrada.

¿Qué el resto del libro no es bueno? Pues sí, es bastante entretenido, pero lamento tener que decir que no es lo mejor que haya leído. No está así como para alocarse tanto y, peor aún, si se ha leído el libro, la película ya no mantiene tan enganchado al espectador ya que, a diferencia de otros casos donde, quien leyó el libro, ya sabe lo que va a pasar, pero aún así la película resulta interesante de ver y se quiere seguir mirando, aunque sea por la mera curiosidad de saber cómo es la visión que tuvieron los creadores de aquello que nosotros imaginamos de una u otra manera, este filme promete pero no cumple, así de sencillo. De hecho yo vi la película hasta al final sólo por mi (un tanto enferma) afición por Salander y pues bueno, no le doy muchos puntos que digamos.

Actualmente estoy con el segundo libro de la saga y puedo decir que a diferencia del primero este sí tiene como mucha más acción y más misterio, además de ello lo mejor es que prácticamente todo gira en torno a Lisbeth así que, partiendo de ahí, es natural que me esté gustando más. Aunque, reprobablemente de mi parte, como que no le he echado muchas ganitas para terminarlo y aún me falta poco menos de la mitad. Según comentarios que llegaron a mis oídos, es en el tercer libro donde se develan todas las razones de que Lisbeth sea un bicho tan raro, así que sólo me queda ponerme las pilas.

Ojalá no los hay aburrido con mi larga entrada y, sí alguna vez leen estos libros (o ya los leyeron), me den sus opiniones sobre esta singular chica víctima de mi admiración. Un saludo a todos y hasta la próxima!!!

viernes, 25 de febrero de 2011

El Amor en los Tiempos del Cólera (mi versión).


Debo confesar que soy una enamoradiza incorregible, me enamoro de todo y de todos, aunque el amor no siempre me dura mucho tiempo; los que estén interesados pueden leer sobre los diferentes amores de mi vida aquí. Están mis amores de ensueño, mis amores verdaderos, mis amores que no cambiaría por nada, mis amores inalcanzables y mis amores platónicos.

¿Se puede amar a una persona por cincuenta y tantos años sin que el tiempo ni la distancia cambien ese sentimiento? Florentino Ariza nos demuestra que sí, aunque eso no significa que por ese único amor, uno se mantenga célibe (¿qué tiene qué ver una cosa con la otra?).

Hace dos años me enamoré de quien no debí, lloré, sufrí y, finalmente me resigné, pero no dejé de amarlo. Él me confesó su amor primero, y luego los dos lloramos porque no podíamos estar juntos. Todo terminó con una serie de versos de ‘amores imposibles’ y ese extraño sentimiento de pérdida que parece que con nada se va a quitar.

¿Quién me puede explicar por qué Fermina Daza decidió no casarse con ese hombre que le había jurado amor eterno y que, evidentemente, estaba perdidamente enamorado de ella?

Escuché una vez que es mejor quedarte con aquella persona que te ama que con la que amas tú; ¿egoísmo? ¿Descaro? ¿Canallada? Yo lo hice, pero no por ninguna de esas cosas, sino por la pura certeza de que, quien me amara en verdad, no iba a lastimarme nunca. ¿Acaso tuve razón?

Florentino Ariza cumplió su promesa de amar a su ‘diosa coronada’ siempre.

Hoy, los obstáculos que me separaban de aquél amor, han desaparecido. Pero, en cambio, han surgido otros, igual de importantes o quizás más. Y el sentimiento, aunque un poco añejo, sigue vivo, latente, deseoso de salir y desatarse de las cadenas que lo ataron hace tiempo.

Por otro lado, el doctor Juvenal Urbino amó a Fermina más que a nada; la hizo feliz y le dio una vida llena de satisfacciones, tanto que ella jamás (exceptuando una sola vez que no debería valer porque se rompe mi ilusión del amor perfecto por parte del doctor)… como decía, jamás se arrepintió de haber tomado la decisión que tomó.

Y sí, tuve razón, porque yo tampoco me arrepiento. Aunque tal vez sea muy pronto para afirmarlo, nos faltan unos 47 años y medio para que mi pareja y yo alcancemos la plenitud que tuvieron Fermina y el doctor Urbino, pero cada día nos acercamos más ¿no? Aunque eso sí, no niego que a veces me cuesta un trabajo inmenso mantener la relación. En cuanto a mi Florentino Ariza… no, no dejaría mi vida por algo que quizá se esfume de un momento a otro. Mejor imaginar de vez en cuando que alguien me amará por y para siempre… según sus propias palabras.

lunes, 21 de febrero de 2011

De piratas, tesoros y ron.


Nunca me gustaron los piratas… hasta que llegó a mi vida la primer película de Piratas del Caribe (con mi adorado Depp, por supuesto), fue entonces cuando me enamoré de ese mojado mundo de naves, motines y jerga marítima. Bueno, tanto como me puede gustar algo que tenga que ver con el mar, porque quiero dejar claro que yo odio el mar, me da pavor (más allá del hecho de que hay tiburones XD). Sin embargo cuando veo esas películas pienso que me habría fascinado vivir en una época y un lugar donde esas cosas fueran parte de la vida, aunque claro que también Disney pinta esas historias muy bonitas y dudo mucho que los piratas realmente hayan sido tan guapos, carismáticos y adorables como Jack Sparrow.

En fin, mi único contacto con las historias de piratas había sido a través de esas películas… bueno, también el capitán Garfio, pero eso fue cuando era muy niña, así que casi no lo recuerdo. A lo que quiero llegar es a contarles de mi experiencia con uno de los libros más importantes del señor Robert Louis Stevenson; me refiero a La Isla del Tesoro. Sí, lo leí desde el año pasado, pero con todo lo acontecido ni habpia podido publicar mis impresiones.

Empecé muy emocionada y hubo ciertos detalles que me emocionaron más, como esas cositas que aparecen en las películas ya mencionadas y que son claras referencias de esta obra; La Isla Tortuga, La Marca Negra, aunque en realidad está última nada tenga que ver con aquella de la que Jack es víctima como resultado de su trato con Davie Jones, sin embargo ambas son vistas con el mismo temor y “respeto”. También se hace mención del mismo Davie Jones, pero no le dedican más que eso, lo cual no me sorprende porque estoy segura de que la leyenda del Holandés Errante es todavía más antigua que el autor del que hablo. Lo que no sé es de donde provenga y sí está relacionada con el ‘carcken’, como nos lo muestran en Piratas del Caribe y el Cofre de la Muerte. Y ahora que lo menciono creo que tengo que dedicar tiempo a investigar sobre eso (si alguien sabe y desea sacarme de mi ignorancia, se lo agradecería).

Bueno, para los que no han leído el libro y no tienen idea de qué va (como yo hasta hace poco tiempo), trata principalmente sobre Hawkins, un chico que topa con un mapa para dar con un tesoro, pero al apoderarse de él su vida corre peligro porque hay un grupo de malvados piratas que están buscando dicho mapa. Entonces este chico se lía con un grupo de hombres honestos que arman una tripulación para ir en busca de la isla, sin embargo se ven obligados a llevar con ellos a los piratas para poder completar a la gente necesarias. Ya en el barco, Hawkins se entera de que “los malos” planean un motín y da la voz de alarma. Posteriormente el grupo se divide y el protagonista se ve en la necesidad de llevar a cabo valientes actos para salvar su vida y la de sus compañeros.

A pesar de ser un libro no muy largo debo confesar que sí me pareció un poco lento y (lamento decirlo) tedioso. Más que nada por el hecho de que muchas cosas mencionada eran ligeramente difíciles de entender para mí que por más que lo intento nunca logro recordar cual es lado de estribor y cual el de babor en un barco (proa y popa sí lo sé, je). Aunque eso sí, las aventuras por las que Hawkins tiene que pasar llegan a ser muy emocionantes y hubo ratos en los que no quería soltar el libro porque me urgía saber qué pasaría.

Sin lugar a dudas se trata de un clásico y ya sea por gusto o por el simple hecho de no morir ignorantes, creo que debería de ser tomado en cuenta para darle una leidita, siempre es bueno agregar a la lista de futuras lecturas este tipo de obras. Aunque eso sí, yo me quedo con El Extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde (es más de mi estilo), pese a ser del mismo autor, es una historia absolutamente diferente y que me atrapó tanto que la leí en un solo día…

En fin, si lo leen no dejen de darme su opinión (y refutar aquellos comentarios míos que no les parezcan). Un saludo y hasta la próxima!!!
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